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Medvédev condena los crímenes stalinistas

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Medvédev condena los crímenes stalinistas

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Hoy en Rusia es el Día del recuerdo de las víctimas de las represiones políticas, una fecha instaurada hace 18 años para que los millones de ciudadanos desaparecidos durante las purgas estalinistas no caigan el olvido.

El horror del genocidio ordenado por Stalin en los años treinta del pasado siglo y los crímenes políticos de sus sucesores en el cargo han sido, según ha reconocido el presidente ruso Dmitri Medvédev, “silenciados e incluso justificados” en un intento de reescribir la memoria histórica rusa, más que de reestrablecerla. Así lo ha condenado el propio Medviédev en un vídeo colgado en su blog, precisamente hoy, insistiendo en que “la memoria de las tragedias nacionales es tan sagrada como la de las victorias”. La fundación Memorial, cuya labor ha sido recientemente reconocida por el Parlamento europeo con el premio Sájarov, ha convocado para hoy diversos actos en la plaza Lubianka, en Moscú, que lleva el nombre de la sede de la policía secreta soviética. En las escuelas, las nuevas generaciones ilustran la manipulación histórica reconocida por el propio Medvédev. “No un héroe, pero creo que sí que era una buena persona”, dice un estudiante a propósito de Stalin. “Yo creo que con el tiempo simplemente nos olvidaremos”, añade otro. Para recordar, quedan aún los familiares de quienes sufrieron en primer grado los desmanes soviéticos. Testimonios amenazados por el tiempo, según la nieta de un represaliado: “la idealización de esa época es inaceptable. Fueron tiempos de miedo, de represión y de persecución”. 10 millones de rusos fueron asesinados en el periodo de colectivización y eliminación de clases entre campesinos y prisioneros políticos. Otros 10 millones fueron llevados a campos de exterminio. Pero recientemente se ha abierto un museo en la antigua Stalingrado en su honor. Y se proyecta reinstaurar una estatua suya en el metro de Moscú. Contradicciones asumidas por y desde el Kremlin.