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La segunda mayor ciudad de la ex República Democrática Alemana, es uno de los hitos del movimiento pacífico que dió la puntilla al régimen comunista. En 1989 los vecinos de Leipzig se manifestaban todos los lunes para pedir reformas.

El 9 de octubre el Movimiento cruzó su punto de no retorno: 70.000 alemanes del Este desfilaron durante horas al grito de “Gorbi”, “libertad”. Antes de la manifestación en laIglesia, la Nikolai Kirche, unas 2.400 personas asistieron al servicio del pastor protestante Christian Führer. Coordinador de las manifestaciones pacíficas, lo recuerda. “La solución china se cernía sobre nosotros como un amenaza permanente, por eso aquél día no había niños en la iglesia. Unos padres se quedaron en casa con los niños, otros fueron al rezo por la paz y a la manifestación. La gente hizo algo asombroso. El resúmen del Sermón de la Montaña de Jesús, era un tema que revisábamos todos los lunes. Se condensa en dos palabras: Violencia, no”. El 30 de octubre ya son 300.000 los manifestantes que protestan en las calles de Leipzig. Los alemanes del Este le gritan una y otra vez al nuevo líder de la RDA, Egon Krenz, lo que quieren: Libertad y Democracia. “Freiheit wollen wir, nur Freiheit, und Demokratie.” Fue esta aspiración de la sociedad de la Alemania del Este la que dió lugar al Neues Forum, el Nuevo Forum. Este movimiento, el primero al margen de la Iglesia protestante, fue fundado el 10 de septiembre de 1989 por este grupo de activistas. Objetivo: debatir sobre la transformación de la RDA. Pero la prohibición del Nuevo Forum por las autoridades no hizo más que alimentar el movimiento y darle cohesión a las protestas. Los alemanes del Este estaban hartos de una vida sin libertad, acotada, gris, triste. En el otoño del 89 osaron decirle a la policía del régimen: “El pueblo somos nosotros” “Wir sind das Volk.”

El Muro de Berlín: es.euronews.net/1989-2009