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El Muro no era impermeable

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El Muro no era impermeable

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Bastante antes de que cayera el Muro de Berlín las fronteras de la República Democrática Alemana distaban mucho de ser impermeables. El 19 de agosto de 1989 en Sopron, Hungría, una breve apertura pionera de la frontera con Austria permitió que 600 alemanes del Este huyeran de la RDA. Atrás dejan familia, amigos y vida.

Han pasado veinte años. Hoy, al pie de lo que queda del Muro de Berlín Dietmar Poguntke recuerda ese día, en Sopron, en que pasó al Oeste: “Cruzo, paso por ese agujero y veo a un austríaco que me dice: ¡Bienvenido a la libertad! con un trozo de alambre de espino doblado, como si fuera una rosa. Yo tenía la idea en la cabeza de que era como aquí en Berlín, con muchas fortificaciones. Y le dije: ¿Esto es todo? Si, me dijo, estás en Austria”. Las semanas siguientes miles de ciudadanos de la Republica Democrática Alemana cruzaron a Hungría. Invocando motivos humanitarios, el domingo 10 de septiembre de 1989, a medianoche, Hungría abre oficialmente sus fronteras con Austria. Miles de refugiados de la Alemania del Este pasan al Oeste. Al día siguiente no menos de 16.000 personas cruzan de Checoslovaquia a Hungria para unirse al éxodo. En Praga la aglomeración crecía. El 30 de septiembre ya son casi 4.000 los europeos del Este que acampan en los jardines de la embajada de Alemania Federal en condiciones sanitarias preocupantes. La situación es insostenible hasta que el ministro de Asuntos Exteriores de la Alemania del Oeste, Hans Dietrich Genser, anuncia: La República Democrática Alemana había aceptado abrir un carril de escape para que trenes sellados por la policía del la Alemania del Este atravesaran el territorio con los refugiados camino de occidente. Ralf Doebler iba en uno de esos trenes: “Estábamos en los trenes y viajábamos camino de Bad Brambach. La Stasi entró y empezó a recoger los documentos de identidad de todo el mundo. Cuando vi al primer alemán del Oeste pude haberle abrazado. Estaba fuera de mí, fue el mejor momento de mi vida”. Veinte años después la emoción sigue igual de viva para estos alemanes pioneros que fueron a buscar la libertad sin saber que el Muro iba a caer poco tiempo después.

El Muro de Berlín: es.euronews.net/1989-2009