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La calma de un domingo del verano de 1961 se ve perturbada por los ruídos de una nueva obra. El trece de agosto, los berlineses contemplan cómo unos 40 mil soldados y policías de Alemania del Este comienzan la construcción de una muralla en la línea que separa el sector soviético de los controlados por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.

155 kilómetros de perímetro de Berlín Oeste son cerrados por alambre de espino o bloques de hormigón. Hay catorce puestos fronterizos, ocho de ellos en lo que sería el muro de Berlín. El objetivo, detener el éxodo masivo de ciudadanos del este -la mayoría profesionales cualificados-hacia la República Federal Alemana, al ritmo de unos dos mil por día. Entre 1945 y 1961 tres millones pasaron al oeste, empeorando la precaria economía de la RDA. Dos meses antes, el Jefe de Estado de la República Democrática Alemana, Walter Ulbricht, había asegurado que nadie tenía la intención de levantar un muro. Construído finalmente con el beneplácito de Moscú, la propaganda lo llamó “barrera protectora antifascista”. El emblema de la ciudad, la puerta de Brandeburgo situada en el este, quedó aislada por una gruesa pared de tres metros de altura en la conocida como “zona militar de seguridad”. El Checkpoint Charlie, el puesto fronterizo entre el sector estadounidense y el soviético, es escenario de una tensa confrontación de tanques en octubre de 1961. La guerra fría se intensifica. En 1963, el presidente Kennedy visita Berlín Oeste, y cerca del muro, pronuncia la famosa frase: “Yo soy berlinés”. En los años siguientes, el muro se perfecciona. El exterior, visible desde el oeste, alcanza los 3,60 metros de altura. Está formado por 45 mil bloques de hormigón. Detrás de él, hacia el este, se acumulan obstáculos. Una banda de arena permite conservar las huellas de los fugitivos; hay postes de alumbrado, senderos para los vehículos patrulla; señalización eléctrica conectada a una alarma que salta al más mínimo contacto; y 302 torres de vigilancia. Un dispositivo infranqueable controlado por los guardias fronterizos que, desde octubre de 1973, tienen orden de disparar sin miramientos, incluso a mujeres y niños. No se conoce el número exacto de víctimas del muro de Berlín. 138 han sido identificadas retrospectivamente. Se investigan los casos de otras cien.

> El Muro de Berlín: sp.euronews.net/1989-2009

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