Última hora

Última hora

Los tímidos progresos sociales de Afganistán desde 2001

Leyendo ahora:

Los tímidos progresos sociales de Afganistán desde 2001

Tamaño de texto Aa Aa

En un mercado de Peshawar, en Pakistán, la mayoría de los vendedores son refugiados afganos.

En total, en el país vecino se encuetran 1 millón setecientos mil afganos refugiados. Según datos de la ONU, un 45% de ellos podrían participar en las elecciones. Pero cuando se les pregunta si tenían la intención de acudir a las urnas esta es la respuesta: “La elección no dará de todos modos el resultado que queremos, que es la paz. Por eso no nos interesan los comicios. Queremos que vuelva la paz pero los candidatos a la elección no tienen justamente un pasado que ritme con la paz”, explica un afgano en el mercado. Pero el derecho al retorno no tiene sentido si no hay seguridad. Desde 2001 cinco millones de afganos han vuelto al país pero la violencia golpea de nuevo Afganistán desde hace unos meses. Un tercio del país está clasificado como zona de alto riesgo. El número de civiles muertos desde enero supera ya los mil. En Geresk, en la provincia de Helmand, el derecho a la educación depende también de la seguridad. En los colegios los soldados estadounidenses protegen a los niños de los talibanes. En educación y en sanidad se han hecho algunos progresos desde 2001: 10,000 sanitarios han sido formados, la mortalidad infantil ha bajado un 25% y más de cuatro millones de niños han vuelto a la escuela. Pero la esperanza de vida de un afgano sigue siendo de 44 años, la mortalidad infantil sigue siendo muy alta y sólo un 35% de los alumnos en los colegios son niñas. Los talibanes les prohibieron el acceso a las escuelas pero aún así, las niñas afganas siguen soñando…“Nos gustaría aprender. Podemos llegar a ser doctoras o profesoras. Seremos médicos y haremos un buen trabajo”, afirma una niña afgana de la región.