Última hora

Última hora

Uno de los guardias que abrieron las fronteras de la RDA recuerda la noche que cayó el muro

Leyendo ahora:

Uno de los guardias que abrieron las fronteras de la RDA recuerda la noche que cayó el muro

Tamaño de texto Aa Aa

Los guardias de la Alemania del Este que vigilaban las fronteras cuando cayó el muro de Berlín se vieron desbordados por la marea humana que quería cruzar al Oeste. Algunos se sumaron a la euforia general, otros lo vivieron casi como una traición. En medio del caos, Harald Jaegar decidió abrir las puertas de su puesto par en par: “Fue la noche más hermosa y la más terrible al mismo tiempo recuerda. Fue terrible porque me di cuenta de que el partido y las autoridades me habían dado la espalda e incluso mis colegas lo hicieron. Y particularmente, porque mi ideología se desmoronó por completo.

No soy un héroe. Abrí las puertas y los dejé pasar porque era el único modo de controlar la situación. Por lo demás, tenemos que dar las gracias a los ciudadanos de la antigua república democrática por su comportamiento. Sólo puedo decir una cosa. No se vertió ni una gota de sangre, sólo hubo lágrimas y alegría, y muchos sudores fríos, nada más”. “El hecho es que ocurrió lo correcto y necesario y en el tiempo adecuado. Aunque, pensándolo ahora, veinte años más tarde, creo que debería haber ocurrido antes. Nos hubiese evitado un montón de problemas”. Esa noche cambió la vida de Jaegar y la de millones de personas en todo el mundo.