Última hora

Última hora

Wolfgang Thierse, vicepresidente del Parlamento alemán: "Primero, a duras penas, logramos la libertad, más tarde la unidad".

Leyendo ahora:

Wolfgang Thierse, vicepresidente del Parlamento alemán: "Primero, a duras penas, logramos la libertad, más tarde la unidad".

Tamaño de texto Aa Aa

El 9 de Noviembre es una fecha señalada para Alemania y los alemanes. En 1918 se dio inicio a la República de Weimar, la primera democracia parlamentaria alemana. En 1989 cayó el Muro de Berlín, se deshizo el Telón de Acero y comenzó el proceso de reunificación de país.

Wolfgang Thierse vivió este momento histórico como miembro del Nuevo forum, un movimiento opositor del Este. Actualmente es vice-presidente del Parlamento alemán. Michael Reichmann, euronews: ¿Qué hizo aquel día? Wolfgang Thierse: “Fue un día normal. Estaba con mi mujer, en casa, viendo la televisión de la Alemania Occidental. Era la rueda de prensa de Günter Schabowski, que hizo un extraño anuncio sobre la nueva normativa para viajar. Y nos preguntamos ¿qué significa esto?” “No nos lo podíamos creer. Más tarde, el presentador del informativo, dijo: “algo extraordinario está pasando. La Alemania Oriental abre sus fronteras”. Fue como una luz cegadora, los alemanes del Este se fueron corriendo al puesto fronterizo e hicieron presión hasta que un oficial levantó la barrera y nadie les pudo detener”. Michael Reichmann, euronews: ¿Qué imaginó que pasaría? No era únicamente la libertad de viajar, se anhelaban tantas otras cosas. W. Thierse: “Algunos meses y semanas antes nos habíamos manifestado contra la autocracia del Partido Comunista, por los derechos fundamentales y por la democracia. Pedimos elecciones libres, queríamos otro país. Primero, aunque a duras penas, libertad, más tarde, unidad. Esta revolución pacífica no fue solo la antesala de la caída del muro, sino además una revolución democrática. Fue un momento mágico en la historia de la libertad y la democracia en Alemania y en Europa”. Michael Reichmann, euronews: Si, de acuerdo. Pero todavía hay interrogantes en el aire. Hubo muchas de aquellas mesas redondas, es decir, muchos intentos de crear un nuevo régimen a partir de dos antiguos. ¿Por qué no se trabajo sobre la llamada tercera vía? W.Thierse: “Las mesas redondas existían desde Diciembre de 1989. Fueron el intento de organizar un cambio de régimen, pacífico, porque el Partido Comunista, no quería ceder el poder voluntariamente. Las mesas redondas fueron para los alemanes del Este, como un aprendizaje”. “Llegó 1990 y la presión aumentó, los ciudadanos querían usar el marco del Oeste. Las palabras de Helmut Kohl: “Os conduciré a la tierra prometida”, al Oeste. La incertidumbre de la política exterior. Si Gorbachov y la Unión Soviética aceptaban la unidad de Alemania, no había oportunidad para la tercera vía. La República Democrática formaría parte de la República Federal, del sistema occidental. Tenía una economía, una democracia parlamentaria. La gente quería esto, los que soñaban con la tercera vía eran una minoría, por eso no fue posible”. Michael Reichmann, euronews: Permítame una última pregunta. ¿Se podría haber hecho mejor, se han cumplido sus deseos? W.Thierse: “El proceso, en lo relativo a la democracia, los derechos y libertades ha sido satisfactorio. Pero no vivimos todavía en un país unido. Hay enormes diferencias económicas y sociales entre el Este y el Oeste. La justicia es todavía una cuestión política. El capitalismo nos ha mostrado su cara más brutal y sacude, con dureza, especialmente en el Este. Michael Reichmann, euronews: Muchas gracias, Wolfgang Thierse, vicepresidente del Parlamento alemán.