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Reinventando la lucha contra la gripe

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Reinventando la lucha contra la gripe

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Cada año la gripe cuesta la vida a cientos de miles de personas, infecta a millones y causa pérdidas económicas ingentes. Para combatirla tenemos vacunas, pero están anticuadas y no se pueden producir en masa.

Por esto los científicos están trabajando en Viena en el proyecto europeo de investigación FLUVACC para crear una nueva vacuna contra la gripe que se aplicará por vía nasal. Phil, un estudiante de medicina, participa en los ensayos clínicos y ya la ha probado: “si puedo elegir entre una vacuna intramuscular y una nasal, prefiero la nasal porque no quiero que me haga daño y es mas rápida”.

Una vacuna nasal simplifica mucho las cosas, sobre todo para aquellos que tienen miedo a las agujas y que, al mismo tiempo, son los más vulnerables al virus: los niños.

Aleyna tiene 10 años y debe ser vacunada por que es diabética. Para ella, y para los pediatras, una vacuna nasal sería de gran ayuda.

“Estamos interesados” dice la pediatra Elisabeth Förster-Waldl “en aumentar el número de vacunaciones entre la población que tiene enfermedades crónicas. Por eso damos la bienvenida a todas las ideas que nos permiten vacunar de una manera más sencilla para que los pacientes no la rechacen”.

Más sencilla y más cómoda porque con ella podremos vacunarnos sin movernos de casa.

Volker Vacheck ha dirigido los primeros ensayos clínicos: “El paciente puede vacunarse a sí mismo y no tiene que ir al doctor. Además según los cambios que podemos medir con los análisis de sangre parece que la vacuna es más efectiva. Es decir, si nos referimos a protección contra una epidemia, parece que con esta vacuna estamos más protegidos que con una tradicional”.

Además, al ser administrada por vía nasal, la vacuna parece ser aún más efectiva porque protege justo por donde entra el virus.

Pero este proyecto pretende ir más lejos gracias a un nuevo sistema de producción desarrollado en estos laboratorios que también se encuentran en Viena. Aquí nos hemos encontrado con Thomas Muster, coordinador del proyecto:

“Esta vacuna es producida por lo que llamamos genética inversa. Esto significa que podemos hacerlo todo más rápido. En tres o cuatro días podemos generar cualquier variante de la gripe, tanto de temporada como si es una epidemia, para poder comenzar la producción de la vacuna”.

En primer lugar los científicos identificaron la proteína que hace que el virus sea peligroso e invisible para el cuerpo. Después borran esa vacuna tal y como explica el virólogo Andrej Egorov: “Nosotros eliminamos esa proteína y hacemos que el virus sea visible para el cuerpo. Así que cuando inyectamos la vacuna por via nasal nuestras células reconocen que ha tenido lugar la infección y detienen la expansión del virus”.

Las vacunas tradicionales se hacen inyectando el virus en huevos de gallina, pero si hay una epidemia con este sistema es imposible producir dosis para todos.

Una limitación que los científicos han superado gracias a los cultivos celulares, que son, por así decirlo, una especie de huevo artificial.

“En teoría con este sistema” dice Andrej Egorov “podemos producir suficientes dosis para toda la población mundial”.

“Producir la vacuna” asegura Thomas Muster “con cultivos celulares es una gran ventaja sobre el método tradicional de producción con huevos porque hay gente que es alérgica a los huevos. Con una vacuna tradicional podrían tener un choque anafiláctico. Con esta nueva vacuna esto deja de ser un problema”.

Liubliana, la capital de Eslovenia, también está involucrada en este proyecto. Aquí los científicos han desarrollado una nueva tecnología para purificar la vacuna, última etapa del proceso de producción.

En este laboratorio recibieron la vacuna producida con los cultivos celulares, una medicina que todavía no está lista para su uso tal y como nos explica Aleš Štrancar, director de BIA Separations: “la partícula del virus, que es la base para la vacuna, se prepara en una especie de sopa. En ella hay diez o veinte mil sustancias distintas y de todas ellas, tan solo una es la vacuna. Nosotros tenemos que limpiar esa sopa de impurezas que no son buenas. Impurezas que incluso pueden ser venenosas”.

Esta es la sopa. Los puntos pequeños son la vacuna. Los grandes las impurezas que ahora pueden eliminar con un proceso químico que tiene lugar en el interior de este “filtro inteligente”.

“Para el paciente” dice Aleš Štrancar “esto significa que va a tener productos más seguros, más baratos y en ciertos casos va a tener esos productos más rápido”

Los científicos esperan que gracias a esta nueva vacuna más gente se anime a vacunarse. Para el profesor Franc Strle, uno de los más prestigiosos expertos en gripe de Eslovenia, solo hay un modo de hacer frente a la gripe y detener una epidemia: vacunándose.

“Es extraño que no nos demos cuenta de que la gripe cuesta la vida a cientos de miles de personas” asegura el profesor Strle. “Pero estamos acostumbrados y no hacemos nada para evitarlo”.

En Eslovenia tan solo el 10 por ciento de la población se vacuna a pesar de que los efectos secundarios son mucho menos peligrosos de lo que la gente cree.

“Nadie se pregunta” dice el profesor Strle” si los airbags son importantes, pero, y esto es algo que he leído recientemente, por cada 800 vidas salvadas causan 20 muertes. Aún así nadie ha cuestionado si los airbags son seguros o no. Pues bien, esta proporción es mucho mejor para las vacunas contra la gripe”.

Volvemos a Viena para conocer los resultados de los primeros ensayos clínicos. Según los científicos con esta nueva vacuna estaremos mejor protegidos porque, al parecer, es efectiva contra la cepa para la que se creó y contra sus posibles mutaciones.

“Con los ensayos clínicos” dice Thomas Muster “hemos visto que la vacuna promete una elevada protección y además tiene un inusualmente bajo nivel de efectos secundarios”

Nunca podremos acabar con la gripe pero sí podemos combatirla mejor y estar más preparados para hacer frente a futuras epidemias. Por esto los científicos europeos trabajan contrarreloj para reinventar la lucha contra la gripe.