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Los premios del Festival de Tesalónica

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Los premios del Festival de Tesalónica

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Unas 70.000 personas han asistido al Festival Internacional de la ciudad griega de Tesalónica. El Leit motiv de esta, la quincuagésima edición, ha sido una pregunta: ¿por qué cine ahora? Una mirada al papel del séptimo arte en la sociedad actual. El festival es además una plataforma para ayudar al lanzamiento de nuevos proyectos, como explica su directora.

“Hay una nueva generación de imaginativos realizadores y tenemos suerte de tenerlos de vuelta aquí”, comenta Despina Mousaki. “Empezaron con nosotros en nuestras secciones Agora y Crossroads o en forums de coproducción. Fueron por toda Europa con sus películas y este año han acabado aquí en nuestra competición. Nos ha alegrado mucho ver esto”. Fue el director alemán Werner Herzog quien anunció la película ganadora del Alexander de Oro: “Adjami”, una coproducción germano-israelí. El film se desarrolla en las calles de Adjami, un duro barrio de Tel Aviv de constantes enfrentamientos entre árabes y judíos. Sus dos directores, el israelí Yaron Shani y el palestino Scandar Copti, relatan una historia de sangrienta venganza vista a través de los ojos de un niño de trece años. La película recibió también el premio al mejor guión y el del público. “Para nosotros el reto fue observar a gente real, no trabajamos con actores profesionales”, recuerda Yaron Shani. “Y cuando escribimos el guión fue importante para nosotros profundizar en la realidad, cómo piensa y vive esa gente, sus emociones y mundo interior”. El Alexander de plata, el premio especial del Jurado, fue para la rumana “Medalla de honor”. Ion, de 75 años, recibe una condecoración por actos heroicos durante la Segunda Guerra Mundial. Con ella, espera recuperar el respeto de su familia y vecinos. Pero más tarde le llega una carta del ministerio de defensa: todo ha sido un error y debe devolver la medalla. La película recibió cuatro premios, entre ellos el de mejor actor al protagonista, Victor Rebengiuc. “Es un actor excelente, estoy muy contento de haber tenido la suerte de trabajar con él”, asegura el director Calin Peter Netzer. “Me atrajo la historia porque pasaron cosas similares en mi familia. Por supuesto, en otro sentido. Pero me atrajo porque le pasó a gente a la que conozco muy bien. Y el presidente en el film fue interpretado por el verdadero presidente de 1995: Ion Illescu”. El premio al Mejor Director fue a manos del mexicano Rigoberto Perezcano, por su retrato de un joven que intenta una y otra vez cruzar la frontera de Estados Unidos. Esto es “El día en el que Dios se marchó de viaje”, una coproducción franco-belga. En el papel de la joven tutsi cuyos hijos son asesinados en las matanzas de Ruanda, Ruth Nirere, ganadora del premio a la Mejor Actriz. Este era su debut como actriz. Ruth, de 24 años, es también una conocida cantante en Ruanda.