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Hychain Mini Trans: Programa de desarrollo del uso del hidrógeno como combustible

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Hychain Mini Trans: Programa de desarrollo del uso del hidrógeno como combustible

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Francisco Muñoz Tierno tiene 89 años. Hace unos meses dejó su casa para vivir en una residencia en Soria. Y es en Soria donde se llevan adelante una serie de programas piloto para desarrollar una silla de ruedas impulsada por hidrógeno.

Este prototipo listo para rodar se desarrolla en el marco del proyecto europeo de la Comisión Hychain-Minitrans. Demuestra la viabilidad del hidrógeno presurizado como alternativa a la gasolina o al fuel en el transporte en ciudad. Todos estos vehículos innovadores se han basado en la tecnología de los vehículos eléctricos que circulan actualmente. En unos momentos puede reemplazarse el cilindro de hidrógeno vacío por uno lleno para poder conducir unas decenas de kilómetros mientras que recargar un vehículo eléctrico lleva varias horas. Soria, con amplias infraestructuras de energía solar y eólica, es una de las cuatro zonas europeas en la que se desarrolla el transporte impulsado por hidrógeno. Otra es Renania del Norte-Westfalia, en Alemania. Estas minas de carbón abandonadas, a las afueras de la ciudad de Herten, se han convertido en un centro de desarrollo tecnológico. Aquí tenemos otro ejemplo de vehículo impulsado por hidrógeno: el triciclo para carga ligera. Como las sillas de ruedas, los triciclos obtienen su energía de acumuladores que producen electricidad cuando el hidrógeno se combina con el oxígeno del aire. Para el responsable del laboratorio Masterflex, Bernard Krüsemann “El componente más importante del sistema es esta pila hecha de placas de grafito donde el hidrógeno se convierte directamente en energía eléctrica sin más pasos intermedios y sin necesidad de ninguna otra complicada tecnología. Es un sistema muy sencillo”. Los triciclos de carga van a ser probados por una empresa local de telecomunicaciones. Pero como hemos podido comprobar la energía del hidrógeno no esta limitada solo a vehículos pequeños. En la ciudad vecina, Bottrop, la línea de autobuses públicos 266 está atendida por vehículos no contaminantes. Como los coches eléctricos / los autobuses impulsados por hidrógeno se mueven silenciosamente sin el típico ruido de los motores de explosión. Dentro del autobús si se escucha el zumbido del mecanismo de transmisión. Asi lo ha probado el conductor de autobús Günter Bürmann: “El desplazamiento es rápido, a veces áspero y algunos pasajeros dicen que ruidoso en el interior pero sobre todo es muy agradable de conducir”. En contraste con los vehículos pequeños, los autobuses no usan bombonas de hidrógeno sino un depósito de gas que puede ser rellenado en una estación de servicio. Si el hidrógeno se convierte en una alternativa energética de uso generalizado en la próxima década las estaciones de servicio estarán dotadas de medios para aprovisionar vehículos. Todo ello requerirá una red de distribución, aspecto también estudiado en el proyecto. Pero ¿hasta donde llegará esta tecnología? El uso del hidrógeno no contamina ni contribuye al efecto invernadero. Pero varias etapas de su producción industrial se basan en el uso de recursos naturales no renovables. Todavía se mantiene la esperanza en una producción eficiente de hidrógeno alimentada por energía solar a partir de la electrolisis del agua. Algo que ayudaría a reducir la contaminación por CO2 significativamente dado que el agua es el único bioproducto de la reacción del hidrógeno en el interior de la pila de combustible. Por ahora estos vehículos no son lo suficientemente rápidos como para circular por autopista pero para los vehículos urbanos la velocidad no es un requisito indispensable. ¿Y qué hay sobre la seguridad? ¿Es peligroso transportar bombonas presurizadas de hidrógeno? El hidrógeno puede ayudar a reducir la contaminación tal y como Europa se ha impuesto como prioridad para los próximos años pero todavía son necesarios muchos esfuerzos para crear una red de transporte limpia y segura a escala internacional. Como en otras muchas cosas, lo más duro es empezar.