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Basescu, un superviviente político

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Basescu, un superviviente político

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Una victoria ajustada y no exenta de polémica para un hombre acostumbrado a sobreponerse a toda oposición. De hecho, el propio Traian Basescu se describe a si mismo como “un luchador”.

Más cómodo entre los rumanos de a pie que entre los políticos, no pierde ocasión alguna de criticar a la clase política, que le acusa a menudo actuar siempre a su manera. A los 58 años, el ex comunista Basescu se presenta como abanderado de un reformas que quiere llevar a cabo a toda costa. Llegó a la política tras la revolución de 1989 y comenzó a labrarse su carrera junto con el Primer Ministro Petre Roman y el Presidente Ion Illiescu. En 2004, tras 4 años como alcalde de Bucarest, se impuso en las elecciones presidenciales gracias a un programa comprometido que pretendía poner fin a los privilegios de los políticos, abrir los archivos comunistas y acelerar la adaptación del país a las exigencias jurídicas y económicas de la Unión Europea. Rumanía se encontraba a las puerta de la UE, y poco después, en enero 2007, se hacía oficial su adhesión. Pese al optimismo reinante, tres meses mas tarde su coalición de gobierno se rompe, desembocando en una crisis política. El 19 de abril de 2007 la oposición inicia un proceso de destitución. El Presidente Basescu es suspendido de sus funciones y un mes más tarde, el 19 de mayo, se celebra un referendo para decidir su suerte. Sin embargo, las urnas dan la espalda a sus adversarios. Basescu logra el apoyo de los votantes y sale reforzado, mientras que la oposición, pese a tener mayoría parlamentaria tras la ruptura de la coalición gubernamental, pierde gran parte de su credibilidad. Sin embargo, la tensión política no desaparece. En 2009 llega una nueva crisis gubernamental, y la coalición liberal – social demócrata en el poder se resquebraja, dando paso a un gobierno temporal. Con ello, el FMI congeló sus negociaciones para conceder a Bucarest un préstamo de 20.000 millones de euros, a la espera de la creación de un nuevo ejecutivo. Una decisión dura para Rumanía, tocada de lleno por la crisis. Como ejemplo, la mitad de los rumanos renunciarán a comprar un árbol de navidad en estas fechas, al salirse de sus presupuestos. Algo que ilustra perfectamente la dificultad de los retos que tiene ante sí el país.