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Productos biológicos: una opción cada vez más popular

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Productos biológicos: una opción cada vez más popular

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Llevar los productos frescos del campo a la ciudad es el objetivo de Martin, un ingeniero agrónomo de la región de Lyon.

En 2005 puso en pie este negocio, que permite hacer pedidos por internet de frutas y verduras de temporada, encargadas directamente al productor. Son productos 100% bio.

“La diferencia entre la agricultura biológica y la convencional es que la convencional tiende a alimentar la planta, aportando abono, y utiliza productos para proteger la planta. La biológica lo que hace es enriquecer el suelo para alimentar la planta”, explica Martin.

Se trata de una visión especialmente apreciada por la región de Ródano-Alpes, siempre partidaria de iniciativas sociales y solidarias.

“Mi papel como intermediario es organizar el enlace entre el productor y el consumidor, es decir, entre la oferta y la demanda. Se trata de acercar el consumidor al productor”, prosigue Martin.

Son productos frescos y de temporada, aunque no exentos de algún inconveniente como el precio, que no es el mismo que el de los productos convencionales.

“Intento entregar siempre productos lo más frescos posible – comenta un granjero que forma parte de la iniciativa -. Por ejemplo, las lechugas que voy a entregar, las he recolectado esta mañana. Podemos mantenernos en precios correctos, aunque son un poco más caros que los tradicionales, hay un 15 ó 20% de diferencia. Pero hay que pensar que se come un buen producto”.

Además de frutas y verduras, también se pueden encargar productos lácteos, carne de buey o pan, procedente de un panadero que se encarga de cultivar su propio trigo para luego elaborar la harina en su molino.

“Sembramos y recolectamos el trigo. Después lo molemos y hacemos los panes y la bollería que vendemos. Es decir, controlamos nuestro producto de principio a fin. Así, los agricultores biológicos estamos contentos”, dice.

Los proveedores de los productos son negocios familiares, algunos de ellos con una amplia experiencia en la agricultura biológica.

Es el caso de esta granja, en la que se utilzan métodos bio desde hace 30 años. Como explica uno de sus dueños, para ellos es la mejor opción: “Con los métodos intensivos se esterliza y erosiona el suelo. El proceso de producción está totalmente mecanizado y cada vez se produce más, sin limitaciones, aumentando la mineralización de los suelos y con ello generando cada vez más problemas fitosanitarios para las plantas”.

Una vez recogidos los productos de los proveedrores, se preparan las cestas, de diferentes tipos, para entregarlas a los consumidores. En la ciudad, en los puntos de recogida, los clientes pueden ir a buscar sus encargos hechos a principios de cada semana por internet.

Además, Martin siempre está dispuesto a atender a sus clientes: “Intento ser lo más sincero posible. Los productores hacen su trabajo y ponen todo su interés. Eso es lo que intento transmitir”

Séverine, madre de tres hijos, compra productos bio, aunque en ocasiones también opta por los tradicionales. No obstante, aprecia la posibilidad poder de ver cara a cara a los productores y que sus productos vengan de tan cerca.

“Para mí es importante mantener el vínculo con la naturaleza, con lo que se produce en cada temporada. Eso nos permite mantenernos en contacto con lo que se produce cerca de nuestra casa – comenta Séverine -. Para mí no es mucho más caro que comprar futas y verduras en grandes supermercados que vienen de la otra punta del mundo en avión, consumiendo mucho combustible y perdiendo todas sus vitaminas en el trayecto”