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Irak vende, pero no malvende

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Irak vende, pero no malvende

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Las grandes compañías petroleras se frotan las manos ante la promesa del oro negro corriendo a raudales. Los campos petrolíferos sacados hoy a subasta en Irak son de los más importantes del mundo. Y oportunidades así no existen en otro país.

El objetivo de las autoridades iraquíes es sacar partido a aquellas riquezas que antes no podía explotar y convertir al país en el primer productor mundial de crudo.

Hoy se han cerrado dos contratos. Shell/Petronas se ha hecho con el campo de Majnoun, que cuenta con unas reservas aproximadas de 12.500 millones de barriles. La producción actual es de 45.000 barriles diarios, pero el consorcio espera extraer casi dos millones con una remuneración de 1,39 dólares por barril suplementario.

El otro contrato se lo ha llevado el consorcio que dirige la china CNPC. El campo de Halfaya cuenta con 4.900 millones de barriles. La producción diaria pasará de los 3.100 barriles actuales a los 535.000 que deberían extraerse en 2016, a un precio de 1.40 dólares por cada barril extra.

Las subastas comenzaron en junio y se generalizaron en noviembre, aunque la primera se celebró en 1975. La anglo-holandesa Shell, la estadounidense Exonmobil, la británica BP y la china CNBC son por el momento las compañías mejor posicionadas, pero el gran beneficiado será Irak. Falih Abud Al-Assadi es el vicepresidente del Consejo Central de Sindicatos Petroleros Iraquí.

“Podemos desarrollar nuestro sector petrolero con inversiones nacionales que costarían demasiado al Estado explica o bien a través de compañías extranjeras a cambio de que los contratos sean por servicio y no contratos para compartir la producción”.

El mensaje iraquí no ofrece lugar a dudas: no porque necesiten desesperadamente la ayuda extranjera, están dispuestos a malvender sus recursos. Los beneficios no se comparten. Se trata de una inversión de futuro.

Porque de aquí a seis años, Irak, el tercer productor mundial de crudo con 115.000 millones de barriles, espera aumentar su producción de dos millones diarios a siete, convirtiéndose así en el principal rival de Arabia Saudi. Eso sí, siempre y cuando la violencia que sacude al país no lo eche todo por tierra.