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La recuperación económica de Islandia, amenazada por la crisis de Icesave

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La recuperación económica de Islandia, amenazada por la crisis de Icesave

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En la reunión de urgencia celebrada, ayer, el Gobierno, la patronal y los sindicatos evaluaron el impacto de la crisis sobre el plan de relanzamiento de la economía, cuya financiación depende de capital extranjero.

Sin embargo, los 1.800 millones de euros prometidos por el FMI están en peligro. Islandia ha entrado a formar parte del club de países con una calificación crediticia inferior al grado de inversión, según la agencia de calificación de riesgos Fitch.

Una respuesta al inesperado veto, por parte del presidente del país, a la ley que garantizaba la devolución de la deuda de Icesave.

“En la declaración del FMI respecto al plan económico de noviembre de 2008 se estableció que se saldaría la dueda de Icesave. Aquella declaración era la condición básica para obtener los préstamos del FMI y de los países nórdicos. Sin ellos nuestro plan económico pende de un hilo.” dijo la primera ministra del país.

El pasado 30 de diciembre el Parlamento islandés votó una ley para reembolsar a los gobiernos británico y holandés el dinero devuelto a miles de ahorradores tras el colapso del banco Icesave en el 2008.

El texto prevé el pago de 3.800 millones de euros, nada más y nada menos que el 40% del PIB islandés.

Aunque muchos no están dispuestos a rascarse el bolsillo para pagar los haberes del banco. Cerca de un cuarto de la población firmó una petición para exigir al presidente del país un referéndum sobre la cuestión. Olafur Grimsson les dió la razón y ha decidido no firmar la ley.

“Los británcos y los holandeses pertenecen a unas de las democracias más antiguas de Europa, y como tales, deben respertar el derecho democrático de una nación a celebrar un referéndum, como ellos mismos han hecho, al igual que otros países de la Unión Europea”, dijo.

Las encuestas vaticinan un rechazo frontal a la devolución de la deuda, lo que para una parte de los islandeses significa cerrar la puerta a la recuperación económica y a la adhesión a la UE.