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Kazakhstan: la Presidencia de la OSCE en Asia Central

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Kazakhstan: la Presidencia de la OSCE en Asia Central

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Objetivo cumplido. Kazajistán se ha convertido en el primer país de la extinta Unión Soviética que llega a la Presidencia de la OSCE.

Su próximo reto es reunir a los líderes de los 56 países miembros en una cumbre plenaria, algo que no sucede desde 1999 y que ha puesto a la organización al borde de una crisis de identidad. Eso es, al menos, lo que cree y espera Kanat Saudabayev, secretario de Estado y ministro de Exteriores kazajo.

“Nuestra presidencia llega en un periodo especialmente difícil asegura. Desafortunadamente, la situación en las regiones donde está trabajando la OSCE no sólo no ha mejorado en los últimos años, sino que ha empeorado desde la última cumbre. Los conflictos que ya existían siguen enquistados y además han aparecido nuevas amenazas globales que, a mi juicio, deberían ser discutidas por los líderes de todos los países miembros. Afganistán, por ejemplo, es uno de los puntos principales dentro de ese capítulo”.

Más allá de las fronteras europeas, Kazajistán ocupa una posición estratégica sobre el mapa. Desde allí, el personal de la OSCE puede acceder fácilmente a los principales focos de inestabilidad de Asia Central. Y eso le confiere una importancia crucial en términos de seguridad regional, como explica Bulat Sultanov, director del Instituto de Estudios Estratégicos de Kazajistán.

“Si miramos el mapa comenta, veremos que Kazajistán puede convertirse en una retaguardia ideal para la OSCE en Asia Central. Porque es un tampón que protege a la Unión Europea de las amenazas que provienen del llamado arco de inestabilidad. Y que a grandes rasgos son el tráfico de drogas, la inmigración ilegal, el extremismo religioso y el terrorismo”.

Además, en su subsuelo hay importantes reservas minerales y de combustibles fósiles. Y los proyectos de infraestructuras que se están llevando a cabo deberían contribuir a garantizar la seguridad económica de la región.

“Kazajistán está a caballo entre el Este y el Oeste, entre Europa y Asia, hasta el punto que podríamos decir que es un Estado Euroasiático. Es un punto clave para reactivar la Ruta de la Seda. Y para ello, se ha empezado a construir una autopista que unirá China con Kazjiastán, Rusia, Bielorrusia, Polonia y también con la Europa Occidental. Por otro lado, es un paso obligado para los oleoductos y gaseoductos que vayan del Asia Central hacia China”.

Sin embargo, el nombramiento de Kazajistán al frente de la OSCE ha sido muy polémico. Algunas organizaciones no gubernamentales denuncian un inquietante deterioro de los derechos humanos. Sobre todo en lo que respecta a las libertades civiles, a la libertad de prensa y la opacidad del sistema judicial. El antiguo senador de la oposición Zaurésh Battálova dirige ahora la Fundación para el Desarrollo Parlamentario.

“En este país dice, han muerto políticos de la oposición, se ha silenciado y asesinado a periodistas críticos con el poder y hoy en día se está ejerciendo una fuerte presión sobre los defensores de los derechos humanos. Así que, creo que el hecho de que Kazajistán ocupe la presidencia de la OSCE cuando no se respetan los estándares internacionales es un serio problema. No sólo para la gente de este país, sino también para la OSCE en su conjunto”.

Las autoridades, por su parte, aseguran que las cosas están mejorando, tanto en la consolidación de la democracia como en la protección de los derechos humanos. Y sostienen que la presidencia de la OSCE puede ser el impulso que el país necesitaba para seguir avanzando en ese largo camino.