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Léogâne, epicientro del terremoto del día doce, renace entre las ruinas

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Léogâne, epicientro del terremoto del día doce, renace entre las ruinas

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Aquí vivían ciento treinta mil personas. Los supervivientes no han esperado la ayuda exterior para ponerse manos a la obra. El primer convoy de ayuda humanitaria no llegó a Léogâne hasta el pasado sábado.

Durante los primeros días, los equipos de socorro se concentraron en Puerto Príncipe. Léogâne está situada a una veintena de kilómetros al sureste de la capital, pero el terrible estado de las carreteras ha obstaculizado sobremanera la llegada de la ayuda humanitaria. Nuestro corresponsal, Luis Carballo comenta que “aquí la destrucción es masiva. Se estima que el noventa por ciento de las viviendas han quedado destruidas. La situación es muy grave pero se puede encontrar gasolina, a mejor precio y en mayores cantidades que en Puerto Príncipe”.

Aunque parezca un signo de retorno a la normalidad, este gesto es un flaco consuelo para los habitantes de Léogâne. El traumatismo generado por la catástrofe perdudará mucho tiempo. En el momento del terremoto. Phillippe Beaulière estaba entrenado a un equipo de football. Su vivienda quedó destruida, pero para él, eso ahora carece importancia. Según él “lo peor, no es la destrucción de la casa. Lo peor sería verte bajo los escombros, como aquí o en el colegio que usted ha visitado. Pasé la noche intentado ayudar en el rescate de algunos niños. Sacamos vivos de los escombros a tres. El peor sentimiento es la impotencia ante el grito de un niño que te pide socorro durante horas y tu estás allí, con las manos desnudas y no puedes hacer nada”.

Entre las ruinas de este colegio, hay dibujos y cuadernos, testigos mudos de las vidas segadas por el terremoto. En la escuela Santa Rosa de Lima se han recuperado los cadáveres de sesenta niños.

Pero la vida se abre un hueco entre la desolación. Otros niños rien y juegan con el agua. Los habitantes de Léogâne quieren ahora retomar su destino, como lo han hecho cada vez que la fatalidad se ha invitado sin previo aviso, en sus vidas.