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El porqué de la operación Mustarak en Afganistán

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El porqué de la operación Mustarak en Afganistán

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El séptimo día de la Operación Mustarak en Afganistán fue la más dura de los últimos tiempos, los talibanes resistieron con uñas y dientes la ofensiva internacional.

Es en Marjah, su feudo, donde se libra el mayor combate. A los 15.000 soldados afganos, respaldados por las fuerzas internacionales, les cuesta avanzar. El combate se hace casa por casa, aldea por aldea. Los aliados creen que hará falta un mes para concluir esta operación lanzada el sábado pasado y que tiene como objetivo controlar la provincia de Helmand, especialmente las ciudades de Marjah y Nad Ali.

Un analista de la Academia Militar Real de Bélgica, Luc de Vos explica por qué esta importante esta región. Argumenta que si la OTAN consigue controlar el principal santuario talibán, tendrán que marcharse y reorganizarse y que eso les da más tiempo.“Además allí también está el problema del opio”, añade de Vos.

El primer producto de exportación es el opio. Los talibanes no tienen una postura clara frente al cultivo de amapolas. Lo prohiben y a la vez lo utilizan para financiarse. Sus ingresos también proceden del extranjero como una suerte de “impuesto revolucionario” según explica el analista Luc de Vos. Dice que por diferentes motivos “existe una especie de juego de sobornos en el mundo árabe”.

Nadie sabe si la OTAN y las fuerzas afganas están luchando por una guerra perdida o pueden concluir con éxito. La primera operación de la OTAN en la región de Helmand se lanzó en 2006. La mayor ofensiva el año pasado. Ninguna sirvió para controlar la región. Pero, según Luc de Vos, ésta es una guerra más política que militar.“Es una guerra por el corazón de una población que debe elegir entre dos sistemas imperfectos. Deben elegir entre el menos malo, e indirectamente el menos malo para nosotros, porque debemos conseguir que Afganistán no vuelva a convertise en un santuario talibán”, asegura el analita de la Academia Militar Real de Bélgica.

150.000 personas huyeron de la región antes de que comenzase la ofensiva. Ahora está por ver si las bombas consiguen ganarse el corazón de los afganos que se han quedado.