Última hora

Última hora

Israel bajo presión por el Dubaigate

Leyendo ahora:

Israel bajo presión por el Dubaigate

Tamaño de texto Aa Aa

El pasado 20 de enero, Mahmud al Mabhub llega a un hotel de lujo de Dubai. Debe verse con un contacto iraní para organizar una entrega de armas a Hamas, pero nunca acudirá a la cita. Su cadáver es hallado al día siguiente en su habitación, sin signos de violencia.

Al Mabhuh es uno de los fundadores del brazo armado de Hamas, movimiento islamista palestino que controla la franja de Gaza. Su tarea era organizar las redes que desde Irán, China o Corea del Norte suministran sus armas a dicha organización. Según la policía de Dubai, un miembro de Hamas filtró la información que condujo a su asesinato.

En un principio, los expertos atribuyen su muerte a un ataque al corazón. Nueve días después, Hamas acusa a los servicios secretos israelíes de haberlo asesinado.

Las sospechas de que el Mossad está detrás de su asesinato no han parado de crecer durante la última semana. El jefe de la polícía de Dubai asegura que los contactos telefónicos de los presuntos asesinos y los pasaportes europeos falsificados que portaban confirman la implicación de la inteligencia israelí. Implicación que dice es segura en un 99,9%.

Hay once sospechosos, que ya habrían entrado en Dubai hace un año con los mismos pasaportes que en esta ocasión: seis británicos, tres irlandeses, uno francés y uno alemán. Siete israelíes con doble nacionalidad, que se han encontrado, sin saber cómo, en las portadas de la prensa, aseguran que les han robado su identidad.

La Interpol ha emitido órdenes de arresto contra los once sospechosos. La policía de Dubai le ha instado a hacer lo propio con el jefe del Mossad si se prueba su implicación. Éste, a pesar de las presiones, no piensa dimitir.

Israel tiene muchas explicaciones que dar. Su primer ministro no escapa a la polémica por su presunta responsabilidad.

El escándalo de los pasaportes puede enfriar las relaciones con los países europeos implicados, que no ocultan su enfado.