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¿Quién es realmente Dmitri Medvedev?

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¿Quién es realmente Dmitri Medvedev?

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El hombre que preconiza una “asociación privilegiada” con París basada en una “proximidad espiritual”, ¿cambiará Rusia?. A medio mandato pocos saben quién es realmente Dmitri Medvedev. Pero su estilo, a imagen de las declaraciones realizadas este lunes sobre los Juegos Olímpicos, se consolida cada vez más.

“Hemos vivido de los recursos soviéticos durante mucho tiempo, ahora esos recursos están acabados. No podemos idealizar la escuela soviética, ésta ha llegado a su fin. Nuestra propia escuela todavía no ha sido creada”, dijo.

No es la primera vez que el presidente ruso, considerado al principio de su mandato hace dos años como una marioneta de Vladímir Putin, toma sus distancias con su mentor y con la era soviética de la que ha asegurado no haber sido nunca un ferviente defensor.

Medvedev parece sentirse cada vez más cómodo en su cargo como presidente y multiplica los gestos autonómos en política.

Interesado por las nuevas tecnologías, Medvedev se dice gran defensor de la modernidad. En septiembre del año pasado, denunció en un artículo publicado por la prensa rusa, “una sociedad corrupta y retrasada, con una economía ineficaz, con una democracia frágil y un Estado demasiado presente a todos los niveles”.

En los últimos meses el presidente ha destituído a numerosos gobernadores de las diferentes regiones del país que llevaban en algunos casos hasta 20 años en el cargo. Medvedev también ha realizado cambios en el Ministerio del Interior y en la policía. Cambios destinados a reducir personal pero también el nivel de corrupción.

En lo que se refiere a Derechos Humanos, los analistas aseguran que se han realizado progresos. A pesar de que la oposición sigue denunciando los métodos del primer minsitro Vladímir Putin, algunos activistas aseguran conceder el beneficio de la duda al presidente.

Pero las reformas prometidas siguen sin llegar y la crisis ha puesto en evidencia la fragilidad de la economía del país. Muchos rusos deciden protestar en las calles, como ocurrió hace unos días en Kaliningrado, contra la fuerte subida de los precios de la vida cotidiana.

Dmitri Medvedev parece estar lleno de buenas intenciones, aseguran los expertos, a pesar de ello
sólo un 14% de los rusos creen que es él, y no Putin, quien dirige realmente el país.