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Cómo se hizo Avatar

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Cómo se hizo Avatar

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Avatar, la película en 3D de James Cameron, es uno de los mayores éxitos comerciales de la historia del cine. Millones de personas en todo el mundo han ido a ver la historia del marine parapléjico enviado al planeta Pandora para explotar sus yacimientos, que sin embargo acaba apoyando a la población indígena.
Pero lo más interesante es descubrir los detalles técnicos en boca del director, los actores y el equipo realizador.

“Lo que la gente debe tener muy presente es que esto no es un filme de animación”, lanza el director James Cameron. “Los actores no se limitaron a leer una voz en off, ni contaron con unos animadores que durante dos años crearan la dimensión física de su actuación”, explica Cameron, catapultado a la fama desde que dirigió la oscarizada Titanic.

“Lo más emocionante es que se trata realmente de mi actuación. Ese personaje camina y habla y actúa como yo. Es mi interpretación”, cuenta el actor Sam Worthington, que interpreta el papel del marine enviado a Pandora.

“Cada matiz, cada actuación que se ve en la pantalla es obra de los actores. Ellos son los que corren, saltan, luchan y hacen todo lo que aparece en la película, y de ahí viene la fuerza de la acción”, añade James Cameron.

“No sólo intentamos captar el movimiento, intentamos también captar la intención del actor”, explica por su lado Richard Baneham, supervisor de animación.

Segun el productor Jon Landau, “la imagen generada por ordenador reemplaza la protética. Ahora los actores pueden interpretar cualquier personaje diseñado en el ordenador sin someterse a horas de maquillaje”.

“La técnica consiste en capturar la interpretación de un actor y traducirla en un personaje digital”, precisa Joe Letteri, supervisor de efectos especiales.

“Antes de llevarlos a un estudio especial, ponemos a los actores en esta esfera gigante cubierta de luces. Ahí los fotografiamos y estudiamos sus rasgos faciales, para comprender cómo debemos diseñar sus personajes”, abunda Stephen Rosembaum, también supervisor de efectos especiales.

“Luego pones a un actor vestido de traje, con sensores en la ropa…

… lo ponemos en un área especial…

… usamos muchas cámaras alrededor para grabar los movimientos de los sensores…

y el ordenador crea un esqueleto que se mueve en tiempo real. A partir de ese esqueleto se puede generar por ordenador un personaje”, cuentan Cameron y su equipo.

“La técnica de captura de la interpretación es genial, por las posibilidades que ofrece a un actor, incluyendo el trabajo de especialista. Incluso algunas de las criaturas del filme están esbozadas. Jim trabajó con algunos de los artistas para que crearan movimientos propios de criaturas”, añade Joe Letteri.

“Usamos el área especial para todo. Para la escena aérea hicimos modelos de aparatos voladores con cables. Luego los hicimos volar, como niños con aviones de juguete”, recuerda el director James Cameron.

“En el ordenador se crea lo que parece un helicóptero de verdad, a partir del movimiento en la interpretación”, añade Stephen Rosembaum.

Y es que, según Cameron, “así es como empieza todo, con la idea de movimiento”.

El director añade que lo que lo que más les preocupó fueron los primeros planos.
“Lo que tuvimos que crear durante la película es la técnica de captura de la interpretación a partir de imágenes faciales. Esta técnica permite a los actores traducir el 100% de su interpretación en los que los personajes hacen.
Tuvimos la idea de que se produciría una pequeña trepidación. Al final de esa trepidación pusimos una cámara, que mostraría la imagen del actor interpretando. Así capturábamos cada matiz: el movimiento de los labios, de los músculos faciales y los ojos”.

“Lo que intentamos es tomar lo que el actor hace de manera emocional en cualquier escena, y traducirlo a los personajes, y eso lo hacemos a partir de sus músculos. Es una manera de trasladar la emoción de los actores a lo que se ve expresado en las caras de los personajes”, remacha Joe Letteri.