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El agua y el viento unen sus fuerzas en Alqueva

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El agua y el viento unen sus fuerzas en Alqueva

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El diálogo entre el Agua y el Viento desata fuerzas incontrolables, una simbiosis que, con un poco menos de poesía, hace funcionar la central hidroeléctrica situada en la ciudad portuguesa de Alqueva, en el Alentejo interior cerca de la frontera española. Tiene una capacidad de 260 megavatios y alimenta a 175.000 hogares.

Un mastodonte energético que ahorra a la capa de ozono el equivalente a las emisiones de dióxido de carbono de 185.000 coches en circulación.

La central se nutre del mayor embalse de Europa, que ocupa un área de 250 kilómetros cuadrados, considerado un desastre medioambiental por las organizaciones ecologistas.

El mecanismo es simple, durante el día el agua circula del embalse superior al inferior que acciona unas turbinas que, a su vez, producen electricidad. Esas turbinas son reversibles porque pueden funcionar en los dos sentidos. Durante la noche, cuando la demanda de energía es baja, las turbinas se nutren de la energía producida por las centrales eólicas para girar en el sentido inverso, y así, alimentan el estanque superior.

El caudal y su fuerza se adaptan a las necesidades de producción energética del momento, según Christian Pellerin, director del proyecto: “Como ve, estamos produciendo energía. El agua circula del estanque superior al inferior. Esta producción de energía no se efectúa solamente durante el día y por la noche se bombea el agua sino que se puede adaptar en función de la demanda, en el momento en que sea necesario. En verano, según las necesidades de climatización, y en invierno, para paliar la demanda en calefacción.”

euronews: “¿Dónde nos encontramos? ¿Para qué sirve esa máquina?”

Christian Pellerin: “Estamos en el corazón de la central. La máquina está en movimiento con una velocidad de rotación de 140 vueltas por minuto”

La gran ventaja de esta tecnología es que la energía producida por esta simbiosis hidro-eólica puede ser almacenada, en forma de agua, en grandes estaques. De otra manera la energía sobrante se perdería.

Estas turbinas eólicas situadas a 140 kilómetros de Lisboa en Serra del Rei participan en la actividad de la central hidráulica de Alqueva. Un complejo energético que pretende duplicar su capacidad de producción en unos años.

Actualmente, se estudia la construcción de turbinas más grandes para limitar su impacto en el suelo y optimizar el uso de la tierra, tan escasa en Europa.

La máxima es: aprovechar la inmensa capacidad eólica de esta zona costera de Portugal y adaptarla a las necesidades cambiantes de la población.

euronews: “¿Cuál es la ventaja de mezclar la energía eólica y la hidraúlica?”

C. P: “Como podemos constatar, hoy, las turbinas no están en marcha, se paran más o menos un 30% del tiempo. Es una fuente de energía intermitente que debemos equilibrar con otras fuentes de energía. Como la hidroeléctrica, producida en esta central de Alqueva, que permite, en sólo unos segundos, alimentar la red eléctrica, cuando la demanda crece.”

El agua y el viento, dos energías limpias cuya combinación podría contribuir a los objetivos impuestos por la Unión Europea. Es decir, 20% de la energía total consumida debe proceder de fuentes renovables.