Última hora

Última hora

La cooperación policial arrincona a ETA en Francia

Leyendo ahora:

La cooperación policial arrincona a ETA en Francia

Tamaño de texto Aa Aa

Al matar por primera vez a un gendarme francés el pasado 16 de marzo, ETA rompió una regla que hasta ahora respetaba estrictamente: la de evitar enfrentarse a la policía francesa.
Durante décadas, ETA consideró Francia como su retaguardia, un santuario que debía cuidar.

Sin embargo, ETA ya había matado una primera vez en suelo francés. Fue en diciembre de 2007, cuando asesinó a dos guardias civiles españoles que se encontraban en misión de información.
El ataque, cometido en Capbreton, en el suroeste de Francia, fue una muestra de la determinación de ETA de hostigar a las fuerzas de seguridad españolas en todas partes, incluso en Francia.

Pero el ataque de Capbreton significa también que ETA está cada vez más arrinconada en Francia, gracias a la cooperación policial con España.
Con el arresto de Ibon Gogeascoetxea, el pasado febrero en Normandía, ETA perdió al jefe de su aparato militar y principal responsable, el quinto en caer en los dos últimos años.
En total, 33 etarras fueron detenidos en Francia el año pasado.
La persecución de la banda se ve acompañada del desmantelamiento del aparato logístico, como ilustra el descubrimiento de escondites de armas, explosivos y documentos en distintos puntos de la geografía francesa.
Las operaciones conjuntas han debilitado a ETA, y han hecho de Francia una trampa para la banda terrorista.

Para escapar a la presión, ETA se ha llevado sus bases militares a Portugal, un país que le parecía más seguro y que comparte una larga frontera con España. Pero ahí también la cooperación entre las fuerzas de seguridad portuguesas, españolas y francesas ha resultado eficaz. El pasado febrero, la Guardia Nacional Republicana portuguesa se incautó de 1.500 kilos de explosivos en una casa de Obidos, al norte de Lisboa.