Última hora

Última hora

Mossad: fiasco tras fiasco

Leyendo ahora:

Mossad: fiasco tras fiasco

Tamaño de texto Aa Aa

No es la primera vez que los servicios secretos israelíes son sorprendidos con las manos en la masa. Si hablamos de la utilización de falsos pasaportes, la lista de escándalos, no sólo con el Reino Unido, es larga. En 2004, estalló un conflicto diplomático entre Israel y Nueva Zelanda. Wellington rechazó un compromiso secreto propuesto por Tel Aviv y expulsó a dos supuestos agentes del Mossad. La Corte Suprema de Nueva Zelanda los había condenado, previamente, a seis meses de prisión por espionaje. Los hombres reconocieron haber utilizado los pasaportes de dos neozelandeses con discapacidades físicas.

Una práctica corriente en el Mossad, según uno de los mayores especialistas en el tema. “Una unidad especial está entranada en el robo de pasaportes, especialmente, a turistas, en áreas como Málaga, Marbella, en el sur de España, en Tailandia, países como éstos”, explicó Gordon Thomas en una entrevista exclusiva a Euronews.

Seis años antes, en julio de 2000, en Lausana, Suiza, un agente del Mossad fue condenado a 12 meses de prisión. Un año antes, la policía suiza le sorprendió cuando intentaba instalar un sistema de escuchas telefónicas en el sótano de un ciudadano de origen libanés, cerca de Berna.

Un fiasco más, que hundía la reputación de los servicios secretos israelíes, ya afectada por el asunto sobre el envenenamiento, un año antes, de Khaled Mechaal. En septiembre de 1997, dos agentes del Mossad se hicieron pasar por dos turistas canadienses que intentaron envenenar al jefe de Hamás en el exilio, durante su estancia en Ammán, en Jordania. El rey Hussein intervino, personalmente, exigiendo a Israel el antídoto. Para obtener la liberación de sus dos agentes, el Estado hebreo tuvo que conceder la liberación del jefe espiritual y fundador de Hamás, el cheikh Ahmed Yassine.

La respuesta de Benjamin Netanyahu, entonces, como ahora, primer ministro, fue la dimisión forzada del jefe del Mossad, Dany Yatom. Ante la cólera actual de Londres y Washington, el gobierno israelí podría volver a servir en bandeja la cabeza del Mossad.