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"Falstaff" en Monte Carlo

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"Falstaff" en Monte Carlo

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Es uno de los eventos culturales monegascos del momento: compartiendo protagonismo con el legendario Casino, en la Ópera, está teniendo lugar el ensayo general de “Falstaff” de Verdi. Sobre la escena se encuentra una gran estrella internacional, el bajo-barítono galés Bryn Terfel. Así describe al personaje que interpreta:

“ Las mujeres guapas se burlan de él y sin embargo él cree que podrá seducirlas con sus dos bellas cartas. Es un hombre enorme, lucha contra la vejez, quiere mantener su juventud y tiene un carácter muy viril.”

¿Pero por qué se parece Falstaff a un gallo? Y algunos se preguntarán también, ¿cuál es la relación con el pueblo de Windsor en el siglo XIV? La respuesta la tiene el director de esta puesta en escena, también director artístico de la Opera de Monte Carlo, Jean Louis Grinda.

“ Este es mi punto de vista personal sobre “Falstaff”, presentado bajo el prisma de una fábula. Así visto crea una cierta distancia entre el ser humano que debería ser y el animal tal y como lo mostramos, sin perder humanidad alguna. En esta ópera, el animal asume su papel. Aunque Jean Louis el director nos dijo que no hiciésemos demasiados movimientos de animales, terminas contoneándote y cloqueando.”

Bryn Terfel está considerado uno de los mejores barítonos de nuestros tiempos. Solicitado en permanencia por las óperas más importantes del mundo, fue durante mucho tiempo un prestigioso intérprete de Mozart. Hoy en día se dedica casi a tiempo completo a Wagner. Las diferencias entre los dos compositores a la hora de interpretar son notorias como él mismo explica:

“ Cuando cantas Mozart tienes una vida social, sales con tus amigos, ves películas, vas a restaurantes, galerías de arte; cuando interpretas a Wagner te encierras en casa y ya está.
‘Falstaff’ es la única ópera de Verdi de mi repertorio.”

Tras ser castigado por su osadía, Falstaff se arrepiente y rapidamente vuelve a confiar en sí mismo. De hecho, al final es él quien dicta la moraleja de la historia: “El mundo es una farsa y todos nos dejamos embaucar. “ Jean Louis Grinda añade:

“Falstaff es el objeto de dos grandes bromas pero al final dice algo muy profundo y justo “Os burláis de mi pero sin mi no tendríais espíritu, soy yo el que os da la sal de la vida.”