Última hora

Última hora

El pozo del Golfo de México podría verter 16 millones de litros de crudo al día

Leyendo ahora:

El pozo del Golfo de México podría verter 16 millones de litros de crudo al día

Tamaño de texto Aa Aa

El pasado veinte de abril se desencadenó en el Golfo de México una catástrofe ecológica sin precedentes.
La plataforma petrolífera Deepwater Horizon, de BP, fue pasto de las llamas. Al parecer, la presión del crudo y el gas que se estaban extrayendo del pozo fue muy superior a la de la máquina que los bombeaba, a mil quinientos metros de profundidad. Esa presión se liberó a través de una explosión que provocó el incendio.

BP no consiguió cerrar el grifo del pozo, que comienzó a verter petróleo.

Diez días después, imágenes de satélite muestran una marea negra de 200 kilómetros de largo que amenaza, sobre todo, el delta del Mississipi.

Se calcula que el pozo submarino escupe a diario cinco mil barriles de crudo, unos 800 mil litros. Pero podrían llegar a ser cien mil barriles…casi 16 millones de litros al día.

Lo que superaría el desastre del Exxon Valdez, que en 1989 vertió en Alaska 57,8 millones de litros.

Y el del Prestige, cuyo hundimiento en 2002 contaminó las costas de Galicia con más de 88 millones de litros de fuel derramados en aguas del Atlántico.

En el caso del Prestige, tras el vertido de chapapote hubo que sellar el casco por el que se escapaba el combustible a más de tres mil metros de profundidad. Se logró gracias a la ayuda de un submarino.

Un juego de niños comparado con la situación de la Deepwater Horizon, donde ya han fallado tres métodos de contención del crudo.

La última alternativa, tal y como explica el secretario del Interior estadounidense Ken Salazar, no evitará la catástrofe.

“El escenario es muy grave. Estamos hablando de unos 90 días antes de llegar a la solución última: un pozo de emergencia que deberá ser perforado 4,8 kilómetros por debajo del suelo del océano. Y en el momento en que se perfora ese pozo, se podría escapar mucho petróleo”.

A pesar de la colocación de kilómetros de barreras flotantes, el crudo llegará a la costa, penetrará en este territorio lleno de pantanos, que lo absorberá como una esponja. Será imposible de limpiar. El daño al ecosistema es impredecible.