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BP tapona uno de los escapes de su pozo en el Golfo de México

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BP tapona uno de los escapes de su pozo en el Golfo de México

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BP anuncia haber taponado el más pequeño de los tres escapes de petróleo provocados por la explosión y posterior incendio de su plataforma en el Golfo de México.
Aunque se calcula que la cantidad de crudo vertido en el mar sigue siendo la misma, de unos 5000 barriles al día.
Así que continúa la carrera contrarreloj para contener la marea negra.

La reparación se ha realizado gracias a unos vehículos maniobrados a control remoto. Se trata del mismo dispositivo empleado para inyectar dispersante químico a la altura de las fugas.

British Petroleum concentra sus esfuerzos en reparar los escapes a lo largo del conducto que unía el pozo a la plataforma. BP ha construido un enorme embudo, que será colocado sobre el pozo a más tardar el jueves.

El accidente constituye una verdadera pesadilla para los responsables de Relaciones Públicas de la compañía británica, que han querido demostrar a la prensa la celeridad de su gestión.

“Básicamente, es una caja rectangular de 98 toneladas que será bajada hasta el escape más grande del fondo marino. Conducirá el petróleo a través de su interior hasta la superficie, donde tendremos un barco que lo recogerá”.

Desplazar este dispositivo hasta el inestable fondo marino, a 524 metros de profundidad en completa oscuridad, consituye un auténtico desafío técnico. Aunque la compañía sepa con exactitud el lugar preciso de la fuga sobre el que colocarlo.

BP trabaja al mismo tiempo en lo que considera la solución definitiva: una plataforma petrolífera que va camino del pozo Deepwater Horizon. El objetivo es perforar un pozo alternativo que intercepte al otro en el que se han producido los escapes, a casi 4 mil metros por debajo del fondo del mar, y sellarlo.

Una operación que llevará al menos tres meses. De ahí que se estudien alternativas más inmediatas que mitiguen el impacto medioambiental.

Y que eviten que la marea negra, de 200 kilómetros de largo por 110 de ancho, llegue a la costa.

Se han colocado unos 150 kilómetros de barreras flotantes con la esperanza de preservar la vida de unas 600 especies animales amenazadas.