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Un voto de confianza para Cameron y Clegg

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Un voto de confianza para Cameron y Clegg

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Una pareja inusual al frente de un gobierno que muchos predicen será frágil. Más que una imagen de estabilidad, David Cameron y Nick Clegg simbolizan el rejuvenecimiento de la política británica y una coalición inédita desde la Segunda Guerra Mundial. La última data de 1940, cuando Winston Churchill se convirtió en primer ministro a la cabeza de una coalición formada por conservadores, laboristas y liberales.

Las distancias entre los tories y los liberales son aún mayores, hoy en día, y los ganadores de las elecciones no han dado muestras de querer modificar sus viejas posiciones, sobre todo, en materia de política exterior.

Los liberaldemócratas han debido aceptar el “criticado” plan de recortes del gasto público de 6.000 millones de libras a partir de este año.

No habrá amnistía para los inmigrantes indocumentados. Los liberales han acabado aceptando la propuesta “tory”, de fijar un tope a la inmigración extracomunitaria.

Otros compromisos: someter a referéndum toda futura transferencia de competencias a Bruselas y no adoptar la moneda única europea mientras dure la legislatura.

La máxima concesión que han podido arrancarles los liberaldemócratas a sus aliados es el compromiso de convocar un referéndum para modificar el sistema electoral.

Las finanzas británicas las llevará un joven, George Osborne, que tendrá que trabajar con uno de los pesos pesados de los liberales, el veterano, Vince Cable.

“Sabemos que la tarea que nos espera es enorme, así que vamos a tener que trabajar juntos”, dijo Cable.

En el equipo de Cameron toman asiento el euroescéptico, William Hague, en la cartera de Asuntos Exteriores, Liam Fox como titular de Defensa y una pequeña sorpresa, Teresa Mai, en Interior.

Los liberaldemócratas ocuparán, entre otras, las carteras de Medio Ambiente, el Ministerio para Escocia y la Secretaria del Tesoro.

En cuestiones económicas, de inmigración, defensa, asuntos exteriores y Europa deberán llegar a un acuerdo, en el resto los liberales pueden abstenerse, si votan en contra, la coalición haría aguas.