Última hora

Última hora

El petroleo también oscurece el prestigio de BP

Leyendo ahora:

El petroleo también oscurece el prestigio de BP

Tamaño de texto Aa Aa

Como mínimo el crudo ya ha alquitranado cien kilómetros de playas en el estado de Lousiana, mientras British Petrolium prepara su enésimo plan para tratar de taponar por fin el vertido que desde hace más de un mes envenena el golfo de Méjico.

Bajo la mirada cada vez más desconfiada del gobierno de Obama, BP quiere ahora sellar el lugar donde la planta petrolífera se vino abajo, con cemento y materiales pesados. Cifra en un 70 por ciento las posibilidades de éxito.

Mientras, la manera negra obliga a movilizar cada vez a más operarios y deja en tierra a más pescadores.

“Tenemos que ir tan lejos”, dice alarmado uno de ellos. “Hemos navegado unos 100 Kms para salir de la zona prohibida, han cerrado todas las áreas de pesca”.

Mientras calibrar el volumen de la fuga continúa siendo dependiendo de las fuentes de información.
Algunos científicos hablan de 100.000 barriles diarios. BP, de 5000, aunque ya ha incluído en su discurso la palabra “catástrofe”

Las acciones de la petrolera inglesa siguen cayendo en la bolsa igual que aumentan las presiones y la frustración en su entorno. La última amenaza: que el gobierno les retire el mando de la operación.

Doug Suttles, jefe de la misión: “Comparto la frustración de la Administración. Todos queremos detener la fuga, no sé nada que se pudiera hacer y no estemos haciendo, el gobierno nos supervisa y facilita expertos. Es terrible la frustración que sentimos a estas alturas”

British Petroleum pagará la máxima indemnización estipulada en los Estados Unidos por este tipo de desastres naturales: 60 millones de euros.

Un desastre “sin precedentes”, como ha definido el presidente Obama, y ante el que se ha reaccionado con lentitud, según el gobernado de Lousiana Bobby Jindal,

“El problema no estará resuelto cuando se selle la fuga, no estará resuelto cuando saquen todo el petróleo del agua. Sólo lo estará cuando nuestras marismas y nuestros bancos de peces gocen de la misma salud que tenían antes”

De momento, las operaciones de contención han costado a la petrolera 600 millones de euros, pero todo es poco para salvar el futuro inversor de la compañía en una zona donde tiene el 40 por ciento de sus pozos petrolíferos.