Última hora

Última hora

BP, una empresa al borde del precipicio

Leyendo ahora:

BP, una empresa al borde del precipicio

Tamaño de texto Aa Aa

Nada ha vuelto a ser igual para la segunda petrolera mundial por su capitalización, desde que su plataforma Deepwater Horizon, explotara en el Golfo de México, en abril.

Millones de litros de crudo se vierten al Oceáno y unos 60.000 millones de euros se evaporan en los mercados. Hasta el punto de que Exxon Mobil o Shell, sus grandes competidoras podrían pujar por sus acciones.

Nadie se atreve a aventurar la bancarrota de BP pero las cifras huelen a muerto.

El precio de sus acciones ha caído un 36 por ciento desde el accidente. Además pagó 6.000 millones en impuestos y repartió 8.000 millones en dividendos.

Incapaz para contener el derrame de crudo, el agujero por las múltiples demandas penales y civiles, que tendrá que afrontar, salpica hasta al Gobierno de coalición británico.

BP es la imagen misma del Reino Unido en el mundo, y de su futuro dependen las jubilaciones de muchos ciudadanos.

No hay fondo de inversión, ni plan de pensiones que no tenga dinero en acciones de la compañía. Un valor seguro por estabilidad y por rentabilidad.

Eran otros tiempos, hoy todo este imperio está en la cuerda floja.