Última hora

Última hora

Domingo Sangriento, el día en el que murió la inocencia en Irlanda del Norte

Leyendo ahora:

Domingo Sangriento, el día en el que murió la inocencia en Irlanda del Norte

Tamaño de texto Aa Aa

1972. Irlanda del Norte sufre una escalada de violencia sin precedentes. El movimiento en favor de los derechos civiles para los católicos se ve envuelto en duros enfrentamientos con el ejército británico. Casi 500 personas mueren ese año. Entre ellas se encuentran las 14 víctimas del Domingo Sangriento.

Ese 30 de enero de hace ahora 38 años los paracaidistas del Primer Regimiento dispararon contra una manifestación no autorizada en Londonderry. Uno de los primeros manifestantes alcanzados por las balas fue Jackie Duddy, un joven de 17 años. Su cuerpo sin vida fue escoltado por el obispo de la ciudad que agitaba un pañuelo ensangrentado. Hoy la hermana de Jackie, Kay, aprieta fuerte ese mismo pañuelo para seguir clamando la inocencia de su hermano. “Él no estaba haciendo nada, nada en absoluto. Es muy duro pensar que Jackie fue enterrado acusado de haber intentado lanzar una bomba cuando le dispararon. Jackie era 100% inocente. No estaba haciendo nada, no existe ninguna justificación para haberle disparado”, explica Kay.

Jackie fue enterrado junto con otras víctimas del Domingo Sangriento el dos de febrero en Londonderry. Miles de personas asistieron al funeral a pesar de la lluvia y el frío.

El entonces primer ministro del Reino Unido, el conservador Edward Heath, pidió que se llevase a cabo una investigación de lo ocurrido. Pero esa primera investigación realizada por el juez Lord Widgery dará la razón a los soldados británicos que aseguraban que algunas de las víctimas iban armadas.

Sólo 16 años después, en 1998, se establecerá de nuevo una comision para esclarecer los hechos esta vez a petición de Tony Blair. La comisión estará encabezada por el juez lord Mark Saville de Newdigate. El primer ministro laborista abre un proceso de paz en Irlanda del Norte, cede a la presión de la opinión pública y defiende que la comisión dispone ahora de nuevas pruebas inaccesibles durante la primera investigación.

Entre abril de 1998 y noviembre de 2004 la comisión interrogó a 900 testigos y recibió más de 2,500 declaraciones relativas a los hechos del Domingo Sangiento, ese domingo de 1972 en el que murió la inocencia en Irlanda del Norte.