Última hora

Última hora

¿Cómo llegaron los bancos europeos hasta las pruebas de resistencia?

Leyendo ahora:

¿Cómo llegaron los bancos europeos hasta las pruebas de resistencia?

Tamaño de texto Aa Aa

Para saber cómo empezó la actual crisis financiera debemos remontarnos a 2008 cuando el cuarto banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers se declara en quiebra sacudiendo los mercados internacionales.

En el Reino Unido, unos meses antes, Nothern Rock es salvado in extremis por el gobierno. Nothern Rock se convertirá en la primera entidad nacionalizada en el país desde la década de los 70.

En Francia, Nicolas Sarkozy aseguraba: “pase lo que pase, el Estado garantizará la seguridad y la continuidad del sistema bancario y financiero francés”.

Tras la crisis financiera surge en Europa la crisis de la deuda. Grecia será el primer país afectado. Los gobiernos de la Unión evitarán a toda costa que la crisis se extienda por la eurozona y que sean los contribuyentes los que paguen la factura.

Por ello decidirán poner a prueba a los bancos y evaluar cuál sería su nivel de resistencia en caso de una nueva crisis.

Los llamados test de estrés serán realizados a 91 entidades, lo que supone examinar al 65% del conjunto del sistema europeo.

Las pruebas son llevadas a cabo por el Comité de Supervisores bancarios europeos y por los supervisores nacionales.

Las pruebas consistirán en simulaciones hechas sobre la capacidad del banco a reaccionar ante un deterioro general de la economía, un deterioro económico de dos años o ante una crisis de la deuda soberana.

Para los expertos, estas pruebas de resistencia podrán ser de un gran beneficio para el futuro económico en Europa.

“El sector bancario es uno de los factores de riesgo para el futuro económico y si con estas pruebas se consigue establecer transparencia y aplicar medidas para hacer frente a la debilidad de algunos bancos, entonces estaremos dando un gran paso”, explica un analista alemán.

Las entidades que no consigan superar las pruebas tendrán que obtener los fondos necesarios para alcanzar el nivel mínimo de resistencia acudiendo al sector privado o al mercado. Si esto no fuese posible, los países de la Unión podrían verse obligados a inyectar dinero en las entidades en dificultades.