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Retirada de los marines con más fracasos que éxitos

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Retirada de los marines con más fracasos que éxitos

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“Todas estas décadas de engaños y crueldad han llegado a su fín. Sadam Husein y sus hijos deben salir de Irak en 48 horas. Su negativa desencadenará un conflicto militar en el momento que consideremos oportuno”

Tres días después del ultimátum de George Bush, la Casa Blanca lanzaba oficialmente una operación encaminada a destruir las armas de destrucción masiva que presuntamente escondía Sadam Husein y a acabar con su régimen.

Además de los bombardeos aéreos, cien mil soldados, estadounidenses y británicos, desembarcaron en el país. Fueron los primeros de una larga serie.

La operación no tardó en dar fruto: en cuestión de días acaban con el régimen de Sadam

Pero el Irak liberado del yugo cae en la guerra civil y los marines se ven atrapados en el conflicto.

Al principio, 330.000 soldados formaban parte de la coalición, 250.000 de ellos, estadounidenses.

Tras la llegada de Obama a la presidencia, en enero de 2009, el número de efectivos se redujo a 141.000. De aquí a 2011 quedarán cerca de 50.000 que se limitarán a labores de instrucción y asesoramiento.

El número de uniformados se ha ido reduciendo al mismo ritmo que aumentaban las críticas contra la operación que pretendía ser de liberación y que al cabo de los años se ha convertido en una ocupación impopular y contestada en Irak, en Estados Unidos y prácticamente en todo el mundo.

Las armas de destrucción masiva, principal justificación de la guerra, no existían. El terrorismo no ha disminuido y la lista de bajas es interminable.

Aunque las cifras varían según los medios, cerca de cinco mil soldados de la coalición, la mayoría estadounidenses han muerto en Irak y 32.000 han resultado heridos.

Cien mil civiles iraquíes han muerto en atentados y enfrentamientos desde 2003 hasta ahora.

En 2004 los efectos de la guerra eran aún lo suficientemente positivos para permitir la reelección de Georges Bush. Pero cuatro años después, el balance era muy distinto: la mayoría de los estadounidenses no comprendían la guerra ni aprobaban la presencia de sus tropas en Irak.

La imagen de Estados Unidos en general y de Bush en particular nunca había sido tan negativa en el mundo, especialmente en Europa.

Ahora tanto la opinión pública mundial prefiere la imagen de los marines que se retiran con una misión cumplida, derrocar el régimen de Sadam y otras muchas pendientes.