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Violencia, parálisis democrática y penuria en el Irak de después de la ocupación

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Violencia, parálisis democrática y penuria en el Irak de después de la ocupación

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“La guerra está terminando. Como cualquier nación soberana independiente, Iraq es libre de seguir su propio camino. Hacia finales del año que viene, todas nuestras tropas habrán vuelto a casa”

Como anunciaba Obama, los soldados estadounidenses se van de Iraq, pero tras siete años y medio de guerra, el único objetivo que han cumplido es acabar con 35 años de dictadura.

Sin embargo la caída de Sadam Husein no ha impedido el caos generalizado.

Los estadounidenses dejan un país inmerso en la violencia y con una joven democracia en pañales.

Las elecciones del pasado 7 de marzo no dieron a ningún partido la capacidad de gobernar sólo. Desde entonces, las dos formaciones principales intentan sin éxito llegar a un compromiso. El pasado 16 de agosto suspendieron las negociaciones alejando aún más las esperanzas de constituir un gobierno rápidamente.

La inestabilidad política es el caldo de cultivo ideal para la violencia.

Aunque Washington va a mantener en el terreno 50.000 soldados, los iraquíes se harán cargo de su propia seguridad.

Una tarea que algunos altos mandos iraquíes califican ya de imposible antes de 2020, como ilustra el atentado del pasado 17 de agosto contra un centro de reclutamiento del Ejército iraquí que costó la vida a 59 personas.

Otro reto es impedir el recrudecimiento de la violencia interconfesional.

Aunque la situación no es tan dramática como en 2006 y 2007, el pasado febrero más de cien personas murieron durante el peregrinaje chií de kerbala.

Unas cosas no han mejorado sustancialmente y otras han empeorado, como el día a día de los iraquíes.

Los servicios públicos no funcionan y hay una enorme penuria de agua potable y electricidad. La ayuda humanitaria sigue siendo indispensable, segun Daniel Andres, de la ONU:

“Es muy importante que los países en transición o que han sufrido un conflicto sigan recibiendo ayudas durante un periodo, porque las estadísticas muestran que en el plazo de siete años, la mayoría de las veces esos países vuelven a sufrir conflictos”

Según la ONU, la falta de electricidad desde 2003 es especialmente preocupante. En verano y con unas temperaturas de 50 grados sólo hay dos horas diarias de suministro.

Hace dos meses, En los iraquíes organizaron la llamada “Intifada de la luz” para denunciar la situación.