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La escisión deja de ser tabú para los francófonos belgas

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La escisión deja de ser tabú para los francófonos belgas

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En Bélgica, el partido nacionalista flamenco, la Nueva Alianza Flamenca, ha advertido este lunes de que las declaraciones de los socialistas francófonos realizadas este fin de semana sobre la posible desintegración del país son una sólo maniobra para presionar a sus rivales en las negociaciones sobre la formación de un gobierno.

“Me quedé muy impresionada cuando escuché eso pero, por desgracia, vamos a tener que empezar a acostumbrarnos”, explica una chica francófona.

“Yo soy de Bruselas y lo que me preocupa sobre todo es el futuro de mi ciudad, el resto no me importa”, asegura un hombre.

A la pregunta de qué harían los valones sin el dinero de la parte flamenca en caso de escisión, estas fueron las respuestas de los francófonos:

“¿El dinero de los flamencos? ¿de dónde viene? Pues supongo que del dinero que gastan los valones, los ingleses, los holandeses…todo el mundo que pasa por aquí, creo que conseguiremos sobrevivir, el euro es el mismo”, explica un residente de una localidad francófona cercana a Bruselas.

“Si es para alcanzar una economía estable, si es para que los valones se conviertan en verdaderos trabajadores con ganas de salir adelante, entonces sería fantástico”, dice una mujer.

El modelo de financiación sobre todo de la región de Bruselas, oficialmente bilingüe, pero de mayoría francófona, ha sido uno de los mayores obstáculos en las negociaciones.

“El dinero es el problema, explica una editorialista de un periódico flamenco. Los políticos francófonos tienen en sus propias regiones políticas que no funcionan en lo que se refiere al empleo. Y los políticos flamencos quieren castigarlos fiscal y financieramente por ello. Esa idea da miedo a los políticos francófonos por razones obvias porque el sur es más pobre que el norte y tiene muchos más problemas”.

El Rey Alberto II nombró este fin de semana a los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado como nuevos mediadores en las negociaciones para formar gobierno en Bélgica.