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La demencia senil, con el Alzheimer en cabeza, es la peor crisis de salud del siglo.

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La demencia senil, con el Alzheimer en cabeza, es la peor crisis de salud del siglo.

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Es la principal conclusión del informe publicado por la Alzheimer’s Disease International y un grupo de científicos europeos con ocasión del Día Mundial del Alzheimer.

El coste de cuidar a los enfermos que padecen alguna demencia representa más del uno por ciento del PIB mundial.

Si se hablase en términos de un país, equivaldría a la decimoctava economía del mundo. Y si se compara con una empresa, sería la más importante del mundo.

Pese a numerosos años de investigación, ningún tratamiento ha conseguido frenar definitivamente el avance de la enfermedad.

De ahí la necesidad de que la OMS haga prioridad de la lucha contra el Alzheimer según los autores del estudio, que señalan que los costes del cuidado de enfermos van a incrementarse incluso más rápido que el porcentaje de población afectada.

Sobre todo en los países con ingresos bajos y medios. Los primeros, en particular, registran el 14% de todos los casos mundiales, pero gastan menos del 1% en el tratamiento. Los países ricos, donde se registran menos de la mitad de los casos, se hacen cargo del 89% del gasto.

En algunos países como el Reino Unido, la demencia es ya la enfermedad más costosa. Y todos los pronósticos indican que la situación va a empeorar: la esperanza de vida aumenta en todo el planeta y cuanto más se envejece, más posibilidades se tiene de contraer Alzheimer

Se calcula que actualmente hay cerca de 35 millones de personas con Alzheimer a escala mundial. Teniendo en cuenta que a los 85 años una persona tiene el 50% de posibilidades de desarrollar la enfermedad, el número de pacientes será el doble en 2030; y más del triple en 2050.

Los investigadores europeos que han elaborado el informe recomiendan a todos los Gobiernos que elaboren planes a largo plazo para resolver un problema de salud que ha pasado a ser un grave problema social.