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Bosnia, un país dividido quince años después de la guerra

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Bosnia, un país dividido quince años después de la guerra

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La ciudad de Brcko, en el noreste de Bosnia-Herzegovina es considerada como un modelo de integración entre bosnio-croatas, serbios y musulmanes. Un paradigma en un país que quince años después de la guerra que costó la vida a 100,00 personas sigue profundamente dividido.

Garante de la unidad territorial de la República Srpska, el distrito neutro de Brcko, cuenta con administración propia.

El país, con una población de casi cuatro millones de habitantes, está dividido en dos entidades autónomas: la Federación croato-musulmana y la República Serbia.

Desde los Acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra civil en 1995, Bosnia-Herzegovina es de hecho un semiprotectorado internacional. La máxima autoridad del país sigue siendo un alto representante con grandes potestades. El cargo lo ocupa actualmente el diplomático austríaco Valentin Inzko.

“Lo que es un problema en Bosnia-Herzegovina es que todavía existe una negación de los crímenes de guerra. El primer ministro de los serbobosnios todavía defiende que no hubo un genocidio en Srebrenica”, explica una periodista bosnia.

Dos figuras dominan la escena política en Bosnia. El copresidente musulmán, Haris Silajdzic, y Mirolad Dodik, primer ministro serbobosnio.

Mientras que Silajdzic es un ferviente defensor de la unidad del país y de la abolición del ente serbio, Dodik, es partidario de la autonomía y amenaza con el secesionismo de la República Srpska.

La intransigencia de ambos les ha valido popularidad entre los votantes pero ha impedido al mismo tiempo las reformas necesarias para que las instituciones del país sean más eficaces y la economía pueda en fin despegar.

Galia Glume, es analista de la Universidad Católica de Lovaina.

“En estas elecciones no se espera que se produzca un cambio radical por la simple razón de que la retórica nacionalista domina entre casi todos los políticos de Bosnia-Herzegovina. Un cierto sentimiento de miedo persiste en el seno de la sociedad, entre las tres comunidades que siguen estando profundamente divididas. Viven juntas pero separadas”, explica Glume.

A pesar de una economía estancada y de un alto nivel de corrupción, algunos progresos se han realizado en los últimos años como la creación de un ejército compuesto por soldados musulmanes, serbios y croatas.