Última hora

Última hora

Serbia y Croacia vigilan el alcance del vertido

Leyendo ahora:

Serbia y Croacia vigilan el alcance del vertido

Tamaño de texto Aa Aa

Que el Danubio siga siendo azul, a nadie había importado tanto como hasta que el barro “rojo” llegó a su caudal.
Croacia y Serbia ya han comenzado los controles sobre la calidad del agua en la cuenca del segundo río más largo de Europa. Pruebas con las que detectar a tiempo la posible llegada de aguas contaminadas por el vertido de lodos saturados de metales pesados que ya ha devastado el oeste de Hungría.

Más de 60 millones de personas viven en la cuenca del Danubio, que pasa por 10 países alimentando algunas de las zonas agrícolas más productivas del continente europeo.

Las alarmas sonaron ayer jueves, cuando llegaron al caudal del río los lodos altamente cáusticos que, tras un escape en una fábrica húngara de aluminio, habían arrasado toda vida acuática en el río Marcal anegando una superficie de cuarenta kilómetros cuadrados en los que viven siete mil personas y dejando cuatro muertos y ciento cincuenta heridos.

Pese que los primeros análisis apuntan a la reducción de la acidez de las aguas hasta niveles de alcalinidad cercanos a la norma, reina la incertidumbre sobre los efectos en los delicados ecosistemas de las cuencas del Danubio del que es ya considerado uno de los peores desastres ecológicos en Europa de las últimas décadas.