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Mutismo oficial tras la mayor filtración de documentos militares sobre la guerra de Irak

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Mutismo oficial tras la mayor filtración de documentos militares sobre la guerra de Irak

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Un silencio ensordecedor sigue reinando tras la publicación en Wikileaks de cerca de 400 mil documentos secretos que ponen de manifiesto que las fuerzas estadounidenses dejaron sin investigar centenares de denuncias de abusos y torturas en Irak.

Para los abogados de los derechos humanos, los informes que presentó el sábado en Londres el fundador del sitio, son de una enorme gravedad:

Phil Shiner:
“Las fuerzas estadounidenses y británicas no pueden hacer la vista gorda con el pretexto de que no eran sus soldados los que torturaban y es lo que sucedió como muestran estos registros. Ambos Estados tienen la obligación internacional de emprender acciones definitivas y efectivas para poner fin a las torturas perpetradas por los iraquíes. No lo hicieron, y eso les hace cómplices”

Aunque el viceprimer ministro británico criticó de inmediato la difusión de los documentos, precisó que corresponde a la administración de Estados Unidos dar su respuesta.

Los informes de incidentes publicados por la web, redactados desde 2004 hasta 2009 por soldados estadounidenses, los informes relatan casos de torturas cometidas por las fuerzas iraquíes, aunque especifica que en más de 300 ocasiones, las torturas fueron perpetradas por fuerzas de la coalición.

Pero la revelación más llamativa es la muerte no documentada hasta ahora de 15.000 civiles con nombre y apellidos.

Por ahora, el Pentágono se ha limitado a condenar el riesgo que representan las filtraciones para los soldados que siguen en el terreno, pero sin pronunciarse sobre el fondo de la cuestión..

“No creo que quienes se las hayan arreglado para acceder a información confidencial señala este soldado deban publicarla, porque podría poner en peligro la seguridad de los soldados y de la gente”

También en el punto de mira, el gobierno iraquí, acusado de haber encubierto la muerte y tortura de civiles. Para los partidarios del primer ministro Nouri al-Maliki, es un intento de desestabilización del actual gobierno, que intenta mantenerse en el poder para un segundo mandato.

“Hay una razón por la que Estados Unidos ha decidido publicar esto ahora, señala este residente en Badgad, Probablemente busca dañar a determinados partidos políticos y beneficiar a otros”

Pese a todo, los documentos del servicio de inteligencia de Estados Unidos no han sorprendido en Irak. La población tiene aún muy presente el escándalo de las torturas en la prisión de Abu Ghraib en 2006.