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Estados Unidos: de la obamamanía a la decepción

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Estados Unidos: de la obamamanía a la decepción

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Ascendió al poder entre eslóganes de cambio y esperanza. Dos años después, la obamamanía ha dado paso a la decepción.

Para amortiguar las pérdidas que los sondeos pronostican a los demócratas, Obama tiene que volver a movilizar a su electorado: la clase media, tan vapuleada por la crisis económica.

“No se equivoquen: si gana el otro campo, pasarán los próximos dos años luchando por las mismas políticas que condujeros a la recesión. Las mismas políticas que han dejado atrás a la clase media durante más de una década. Las mismas políticas contra las que tanto luchamos para obtener el cambio en 2008”

Obama sabe que será juzgado por su balance económico. Habiendo heredado la peor crisis después de la Gran depresión, presenta un balance legislativo respetable, pero no por ello consigue convencer plenamente.

En el plano económico ha mantenido sus promesas: una mejor regulación de las finanzas de Wall Street y la puesta en marcha un plan para impulsar la economía de 814 mil millones de dólares.

Pero el índice de paro sigue elevándose al 9,6%.

También ha cumplido su promesa de reformar el seguro médico, que ha sido ampliado a 32 millones de estadounidenses, aunque la mayoría de la población no ha comprendido la reforma, y una veintena de estados han recurrido la ley ante el tribunal federal.

Pero la era de las ambiciosas reformas de Obama parece haber pasado. Los expertos dan por segura la pérdida de influencia de los demócratas en el legislativo…incluso aquellos cercanos al Partido Demócrata:

Jennifer Palmieri, analista:
“Unos cuántos miembros del muy conservador Tea Party, que es el ala ultraconservadora del Partido republicano, van a ser elegidos, y la Cámara, que era una de las más progresistas, va a convertirse en la que representa a más sectores de la derecha del partido republicano”

El peor escenario sería uno similar al vivido por Bill Clinton en 1994, cuando los republicanos se hicieron con el control de las dos Cámaras.

Bradley Blakeman, ex consejero de Bush:
“Si fuese inteligente, empezaría por hacer lo que hizo Clinton después de 1994: él se dió cuenta de que para ser reelegido tenía que trabajar con la oposición”

Pero al contrario que Bill Clinton, Barack Obama no ha mostrado un talento particular para tejer un consenso.