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El desempleo, asunto estrella en la campaña para las elecciones a medio mandato.

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El desempleo, asunto estrella en la campaña para las elecciones a medio mandato.

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En Bensalem, Pensilvania, la crisis ha dado paso al fatalismo.

La ciudad ha sufrido un aumento del paro de cuatro puntos porcentuales en cuestión de un año.

Como en 2008, Pensilvania se considera un estado visagra y sus electores podrían ser cruciales para ayudar a los demócrtas a mantener la mayoría en el Congreso.

Como muchas ciudades pequeñas en Estados Unidos, Bensalem, en Pensilvania, ha sido duramente golpeada por la crisis económica. La pérdida de empleos y los embargos han dejado a muchos de sus habitantes preguntándose cómo el sueño americano se ha transformado en semejante pesadilla.

Este grupo escribe panfletos pidiendo a los estadounidenses parados que voten en las elecciones del dos de noviembre.

Ellos tampoco tienen trabajo, y las perspectivas de encontrar empleo en un ambiente tan marcadamente moroso son más bien limitadas.

Robert DeBovis, universitario: “Cuando acabé mis estudios estaba convencido de que iba a encontrar trabajo, pero bueno, el paro unos días parecía divertido. Primero trabajé en una carnicería. El miércoles voy a una entrevista de trabajo para un puesto de panadero. Y yo que creía que me iba a dedicar a la contabilidad”

Donna Johnson, parada:
“Cuando se nos compara con otros países postindustriales, se ve que estamos cayendo…y cuanto más caemos, más nos debilitamos como potencia económica mundial. Tenemos más mano de obra que empleos, asi que pueden pagar lo que quieran. La gente que busca trabajo se ve obligada a aceptar empleos por salarios muy bajos”

Elizabeth Lassiter, desempleada desde hace dos años: “Hay demasiada gente ahí fuera compitiendo por el mismo trabajo. Tengo cuarenta años y nadie quiere gente como yo con tanta experiencia porque tienen que pagarme más por mi cualificación”

Como en otras ciudades estadounidenses, la crisis ha hecho añicos el sueño americano. La popularidad de Obama, y con ella la de los demócratas ha perdido muchos enteros por culpa de una crisis que empezó mucho antes de que Obama llegara al poder, como recuerda el presidente con insistencia:

“Esta recesión comenzó mucho antes de que yo llegara a la presidencia. Perdimos 4 millones de empleos en los seis meses precedentes a mi toma de posesión, 750 mil el mes en el que lo hice, y 600 mil el mes después. Perdimos cerca de ocho millones de empleos, la mayoría mucho antes de que pusiéramos en marcha nuestra política económica”

Un índice de paro del 9,6% y un déficit presupuestario astronómico: asi están las cosas en la recta final antes de las elecciones a medio mandato.