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Rusia y la OTAN cada vez más cerca

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Rusia y la OTAN cada vez más cerca

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Un apretón de manos para un nuevo comienzo. Desde hace dos años y medio Rusia y la OTAN trabajan para acercar posiciones. La celebración de la próxima cumbre en Lisboa promete buenos resultados para sentar las bases de una cooperación estratégica a largo plazo.

El secretario general de la OTAN ha visitado varias veces Moscú y ha insistido en su mensaje: “Una de mis prioridades como secretario general es mejorar las relaciones, y consolidar un futuro duradero y productivo”, ha declarado Anders Fogh Rasmussen.

Pero esto no siempre ha sido así. Desde la creación de la OTAN en 1949, las relaciones con el Kremlin han sido tensas. La OTAN nació en plena Guerra Fría
para, entre otras cosas, oponerse a las ambiciones de conquista del imperio soviético.

Cuarenta años más tarde la Alianza se plantea la integración de los antíguos países satélites de la Unión Soviética y las repúblicas soviéticas que se declararon independientes. La OTAN se expande hacia el este y firma con Rusia y otros países un pacto por la paz que prevé maniobras conjuntas.

Pero las guerras de Afganistán en Irak despiertan los fantasmas del pasado, que toman forma con el conflicto ruso-georgiano por el control de Osetia del Sur el verano de 2008, y las relaciones oficiales entre Rusia y la OTAN se suspenden.

Después llegará el desacuerdo con los antimisisles. Fue George Bush quien los concibió para proteger a EEUU y sus aliados de un posible ataque de Corea del Norte o Irán. Incluía bases en Polonia y la República Checa. Con este proyecto Moscú entró en cólera porque pensaba que formaba parte de un proceso de espionaje.

En 2009 Obama cambia de estrategia: “El nuevo enfoque contrarresta las amenazas actuales más rápidamente que el programa anterior”.

La nueva versión del escudo antimisiles, como el anterior, incluye bases, radares e interceptores de misiles en Estados Unidos, Groenlandia, Reino Unido y Alaska.

Los 10 interceptores de misiles previstos en Polonia y el radar de la República Checa por el momento no se han puesto en marcha porque se ha apostado por los buques Aegis, dispositivos navales más ligeros y rápidos.

Un cambio que ha calmado los ánimos rusos y que propició la reactivación de la cooperación entre la OTAN y Rusia.

La primera operación conjunta entre Rusia y Estados Unidos ha estado relacionada con el tráfico de drogas.