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Portugal obligada a volver a apretarse el cinturón

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Portugal obligada a volver a apretarse el cinturón

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El pasado junio, el Parlamento portugués votó un aumento general de impuestos y recortes draconianos del gasto público.

El IVA paso del 20 al 21% y los salarios de los altos funcionarios sufrieron recortes del 5%. Dos medidas impopulares pero necesarias para evitar un escenario a la griega. Para conseguirlo, Portugal tiene que reducir su déficit del 9,3% en 2009 al 7,3% este año y por fin, situarlo en el 4.6% en 2011. El problema es que hay dudas de que vayan a cumplir el objetivo marcado para 2010.

Seis meses después, Portugal vuelve a estar en el punto de mira de los mercados de la deuda, que temen que el país se vea obligado a seguir los pasos de Irlanda.

El pasado lunes, el primer ministro portugués, José Sócrates, descartaba esa posibilidad:

“Tomamos decisiones muy importantes y muy difíciles para el próximo año, porque queremos asegurarnos de que reduciremos la deuda del 7,3% al 4,6% y con eso protegeremos nuestro país”

Pero el plan de consolidación presupuestaria ha decepcionado. El déficit del sector público ha aumentado un 2% los nueves primeros meses del año, por lo que el gobierno ha tenido que adoptar nuevas medidas de austeridad para el presupuesto de 2011, entre ellas un nuevo aumento del IVA al 23% y el recorte de la masa salarial de los funcionarios del 5%.

Otro factor de desconfianza para los mercados es la fragilidad de la economía portuguesa.

Su pérdida de competitividad durante una década llevó al país al estancamiento. El crecimiento era a lo sumo débil y después llegó la crisis.

En 2009 el PIB retrocedió un 2,6%. Para 2010 el gobierno espera un aumento del 1,3%

Pero para este analista, la economía portuguesa debe hacer más y mejor para reducir la elevada deuda del país. Joao Pereira, jefe de inversiones del Banco Carregosa:

“Tenemos que crecer más que los demás países europeos, tenemos que ahorrar más y tenemos que obtener ganancias de nuestra productividad. Esa es la manera de salir de la crisis. Este plan no es suficiente”

Pero la otra cara de la crisis presupuestaria es la crisis social. Con un índice de paro de cerca del 11% y el endeudamiento de las familias, el número de pobres aumenta sin cesar desde hace tres años.

Jessica Patricio, psicóloga:

“Hablamos de gente que está entrando en una situación desesperada. Necesitan ayuda y no hay soluciones. No hay muchas instituciones que les puedan proporcionar la asistencia adecuada”

Según las asociaciones caritativas portuguesas, una de cada cuatro personas que solicitan ayuda ha pasado un día entero sin comer nada.