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Videojuegos terapéuticos

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Videojuegos terapéuticos

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“Cada día me despedía. Decía: mañana comeré bien, mañana me cuidaré y así me he pasado meses, años…hasta que me ha producido problemas de estómago, alteración en la sangre. Estaba mal”, dice esta mujer que padece trastorno por atracón.

“Soy conductor de autobuses. Y ahora me cuesta mucho manejar el volante. Todo empezó con un dolor de cuello que se extendió a los hombros. El cuello me duele desde hace tres años”, comenta Jan Kosterink, paciente con dolor de cuello crónico.

“Mi problema iba creciendo. Veía que lo quería solucionar pero el problema iba a más y no le veía solución. Esto provoca problemas familiares, como por ejemplo decir muchas mentiras, ver como la pareja cada vez te tiene menos confianza. Cada vez me iba volviendo más reservado. Estaba yo y mi problema”, asegura este ludópata.

¿Puede este paseo virtual en una isla ser parte de la solución para estos tres pacientes?. Algunos científicos europeos están convencidos. Esta es la historia de cómo la investigación ha conseguido desarrollar un videojuego serio para tratar un enfermedades graves.

“Veo la fruta y me apetece mucho. Y como es un alimento, el hecho en sí de que aquello es un alimento y no me puedo alimentar, es algo que tengo prohibido. Aquello es alimentación y lo tengo prohibido. Porque yo no me alimento, yo como”, comenta la enferma de trastorno por atracón.

En Barcelona están tratando el trastorno por atracón, una perdida total del control de la alimentación. Esta mujer está probando un videojuego especialmente desarrollado para ayudarle a reconocer sus emociones y a recuperar el autocontrol.

“Es una herramienta adicional para controlar una serie de aspectos como pueden ser la impulsividad, la tolerancia, la frustación, que puedar ser mayor, que gane en una mayor planificación ante las situaciones que ella quiera realizar. Que ella pueda tener un mayor autocontrol de sus reacciones, de sus respuestas. Y sobre todo que gane en conciencia de qué tipo de emociones está expresando, cuáles son adaptadas, cuáles no. Y cómo poder adaptarlas”, manifiesta el investigador Fernando Fernández, del Hospital Universitario de Bellvitge.

Algunos pacientes en este centro de rehabilitación sufren dolores de espala y de cuello crónicos. El mismo videojuego les ayuda a relajar los músculos, rendir más y mantener una disciplina en su tratamiento.

“Estos electrodos miden la tensión muscular. Así él mismo puede intentar disminuir su tensión muscular. Con este sistema podemos ver exctamente en qué sitio está, lo rápido que se mueve, cómo reacciona su cerebro, cómo son sus movimientos y también cuánta tensión hay en sus músculos. El juego nos aporta todo tipo de datos que luego podemos utilizar en nuestra investigación o en el tratamiento de pacientes”, asegura Stephanie Jansen-Kosterink, del Roessingh Rehabilitation Centre.

El videojuego se ha desarrollado en el marco del proyecto europeo Playmancer. Investigadores, psicólogos y terapeutas han trabajado de forma conjunta para desarrollar los escenarios virtuales adecuados para el tratamiento tanto del dolor físico como de los trastornos mentales.

“Este videojuego va más allá de la realidad virtual. La realidad virtual reproduce el ambiente que nos rodea, pero no nos da ninguna recompensa. Nuestro objetivo consisitía en motivar a los pacientes para conocer mejor su cuerpo y su mente. Los videojuegos son entretenidos y estimulantes, así que pensamos que podrían una buena terapia complementaria en diferentes enfermedades. El videojuego es como un factor ligado a los pacientes, terapeutas y médicos”, explica Elias Kalapanidas, coordinador del proyecto PlayMancer.

Y la búsqueda de tratamientos mediante videojuegos para algunos trastornos psicológicos, como la ludopatía, ha demostrado ser todo un reto.

“Me extranó que un videjojuego pudiera servir como tratamiento para un problema con el juego. Mediante este videojuego puedes saber el estado de ánimo en el que te encuetras, y si ya ves el estado de ánimo en el que estás y ves venir que te estás poniendo nervioso o que la cosa va a más, pues puede ayudar mucho a decir pues no, voy a hacer algo para no ir a más y estabilizarme”, declara el paciente que padece ludopatía.

De hecho el videojuego identifica el aburrimiento, el nerviosismo o la ansiedad en los usuarios y sus respuestas cognitivas, con la ayuda de las tecnologías de reconocimiento de emociones y biosensores. En cuanto a los efectos secundarios, la principal prioridad es evitar la adicción a este tipo de juegos.

“Incialmente los técnicos pensaban que sería mucho más motivador el darle una estructura de juego online, multiplay, donde pudieran jugar varios jugadores de distintos países incluso al mismo tiempo. Entonces les dijimos que no porque realmente lo que se había demostrado en la literatura científica era que este tipo de videojuegos tenían un componente adictivo para personas vulnerables, por su puesto, pero tiene un componente más adictivo que en los videojuegos en los que el jugador está sólo jugando con la máquina”, comenta Susana Jiménez, psicóloga del Hospital Universitario de Bellvitge.

Los pacientes deben jugar siempre bajo supervisión médica. Y esto, dicen los científicos, es la gran diferencia con los videojuegos comerciales que también con capaces de reconocer los movimientos de los usuarios.

“Cuando juegas con un videojuego comercial, hay movimientos con los que puedes engañar a la máquina. Porque eres tú el que usas la videoconsola. Pero aquí no puedes hacer trampas si estás caminando, porque estás andando de verdad. Otra diferencia: Extraemos los datos del videojuego. Así podemos ver si la acción de caminar del paciente es normal o cuál es su tensión muscular. En los juegos comerciales los datos sólo entran, pero aquí también salen”, comenta Stephanie Jansen-Kosterink.

Pero, ¿Cuándo los videojuegos para tratamientos mentales o rehabilitación física estarán bajo prescripción médica? Los científicos creen que su investigación ha desmostrado que los videojuegos terapeúticos puede ser útiles para ciertos pacientes. Ahora, dicen, es el turno de las administraciones públicas.

“No hay ningún problema en cuanto a la aceptación por parte de pacientes y terapeutas. Tampoco existe ningún inconveniente con la tecnología que tenemos. Se trata de un cambio en la organización. Por lo tanto el único problema a corto plazo es el aspecto financiero, al menos, aquí en Holanda. Cómo nuestro sistema de Seguridad Social va a reembolsar este tipo de tratamientos. Y esto puede tardar un tiempo en resolverse.

Más información: www.playmancer.eu