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División en Túnez por la presencia de ministros de Ben Alí en el gobierno de transición

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División en Túnez por la presencia de ministros de Ben Alí en el gobierno de transición

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Aún no había confirmación oficial, pero ya se habían echado a las calles de la capital para protestar por la posible presencia de varios ministros del gobierno saliente en el futuro gabinete.

Para ellos, el partido del presidente Ben Alí, no tiene cabida en el panorama político venidero:
“¿Usted podría confiar en un mentiroso? ¿En personas que han apoyado el régimen de un dictador? no queremos saber nada de ellos, les destestamos”

Sin embargo, el primer ministro, considerado un hombre íntegro y respetado, era partidario de no excluir del proceso a todos los ministros del ejecutivo saliente para evitar un escenario a la iraquí y la desestabilización del aparato del Estado.

Parte de la población está de acuerdo con sus argumentos:
“Estamos en un caso de urgencia. Aunque no estemos de acuerdo con el gobierno, hay elementos del antiguo régimen, porque no podemos constituir un nuevo gabinete sin experiencia. Es un periodo de transición hasta que tengamos un gobierno elegido por el pueblo”

Según lo anunciado hoy, todos los partidos que lo deseen, serán legalizados y podrán participar en la reforma, lo que incluiría a los islamistas.

La oposición tunecina está dividida en tres:
Por un lado está la oposición legal, con representación en el Parlamento, aunque simbólica.

En segundo lugar, la oposición a la que nunca se le ha permitido tener diputados y por último, la oposición prohibida y en el exilio, especialmente virulenta contra el régimen de Ben Alí y que hasta ahora, no ha participado en la consulta organizada por el primer ministro.

Nourredine Mbarki, analista:
“Ahora hay quienes defienden la vuelta a la escena política de los partidos no reconocidos, como el Partido de los Trabajadores Tunecinos, Renacimiento, del líder islamista Rached Ghannouchi, y el Partido del Congreso para la República. Es un punto de divergencia, porque hoy por hoy estamos ante una situación en la que o bien continuamos trabajando con la Constitución existente, o bien anulamos todo y empezamos de cero”

Moncef Marzouki, opositor histórico que se dispone a volver a Túnez, se ha declarado ya candidato para las futuras presidenciales, pero para él está completamente descartado tratar con miembros del antiguo régimen:

“Vamos a trabajar juntos para que nadie robe la victoria del pueblo tunecino y para que se celebren elecciones, pero elecciones libres y honestas”

El anuncio del nuevo gobierno muestra en todo caso que la fase de transición democrática no ha comenzado aún.

Por ahora no se trata de cambiar el sistema, sino de adaptarlo para llegar a la apertura: justo lo que rechazan los opositores exiliados, cuya vuelta anunciada promete acalorados debates.