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Desconfianza en los negociadores palestinos tras las filtraciones

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Desconfianza en los negociadores palestinos tras las filtraciones

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El derecho al retorno de los refugiados palestinos es uno de los principales escollos en las negociaciones palestino-israelíes. En Jordania tres millones y medio viven en campamentos como el de Baqaa, a donde llegaron tras las guerras de 1948 y 1967.

El derecho al retorno concierne a los cinco millones de refugiados. Según los “papeles palestinos” Saeb Erekat habría ofrecido limitar ese derecho a 10 mil refugiados al año durante diez años, es decir, a un total de cien mil personas.

Jerusalén, reivindicada como capital eterna e indivisible por los judíos y por los palestinos, que reclaman la parte Este de la ciudad, es otro capítulo tan delicado que se aplaza para el final de las negociaciones.

Siempre según los papeles palestinos, los negociadores palestinos estarían dispuestos a renunciar al barrio judío y a una parte del barrio armenio del casco antiguo, y, más significativo, a concesiones sin precedentes sobre la Explanada de las Mezquitas, lugar santo de los musulmanes.

Según una de las filtraciones, Saeb Erekat dijo el 15 de enero de 2010 a un diplomático estadounidense: “Lo que hay en estos documentos, da a los israelíes el mayor Jerusalén de la historia judía”

En lo que respecta al también explosivo dossier de las colonias judías en Jerusalén, otro documento recoge la oferta del ex primer ministro y negociador jefe palestino Ahmed Qurei en junio de 2008. Qurei habría propuesto a los israelíes la anexión de todas las colonias en Jerusalén, con excepción de Har Homa. Una oferta sin precedentes en la historia según el mismo Qurei.

Los documentos que tanto impacto están teniendo, han hecho que los palestinos duden de la sinceridad de las autoridades palestinas en sus negociaciones con los israelíes sobre sus derechos fundamentales que reclaman desde 1948.

Las autoridades palestinas, a quienes las filtraciones han cogido desprevenidas, han acusado a Aljazira de falsear la realidad. Ante los hechos consumados, se dicen ahora dispuestas a hacer públicos todos los documentos de las negociaciones, de los que la Liga Árabe, tiene una copia. Pero no han conseguido aplacar los ánimos de los palestinos, cada vez más desconfiados acerca de sus negociadores.