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Egipto: cronología de una revolución

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Egipto: cronología de una revolución

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“Todos somos Khaled Said”, gritan los manifestantes. Es el nombre de este joven asesinado por dos policías en Alejandría en el mes de junio. Su muerte representa la chispa que encendió la mecha de las revueltas en Egipto. Unas protestas que comenzaron en Internet.  
  
La revolución de Túnez marca el paso también para la de Egipto. El 17 de enero un hombre se quema a lo bonzo. Otros seguirán el mismo camino poco después. 
  
El 25 de enero se produce en El Cairo la primera gran manifestación. Miles de opositores se echan a la calle para pedir reformas a Mubarak.   
 
El primer gran día de protesta fue justo depués de la oración del viernes 28 de enero. Movimientos de la oposición como los Hermanos Musulmanes o Mohamed El Baradei siguieron las manifestaciones.
 
Después de este día importante, el llamado “viernes de la ira”, los manifestantes no sólo pedían mejores puestos de trabajo y menos corrupción, sino que querían sobre todo que Mubarak abandonara el poder. 
 
El Ejército no se posiciona ni a favor ni en contra de los manifestantes. Los tanques toman posiciones estratégicas en la capital.  
  
El presidente que ha gobernado Egipto durante más de 30 años anuncia que no se presenta a las próximas elecciones y promete cambios.
  
Y nombra a unos de sus generales, Omar Suleimán, el nuevo vicepresidente encargado de efectuar las reformas necesarias.  
 
Pero los opositores al régimen no se mueven de la Plaza de la Liberación y dicen que no se van mientras Mubarak permanezca en el poder.
 
El 2 de febrero por primera vez los manifestantes acuden en masa a la Plaza de la Liberación. Allí se encuentran los pro Mubarak y los anti Mubarak. El Ejército no parece decantarse por ninguno de los dos bandos, pero dejan a los partidarios del presidente entrar en la plaza con camellos y caballos para golpear a los opositores. Los soldados recomiendan a los pro Mubarak abandonar la plaza.
  
A pesar de esta orden, no se mueven. Al contrario, montan tiendas de campaña para resistir. Suleimán declara que Egipto no está preparado para la democracia.
 
El viernes 4 de febrero hay más manifestantes que nunca y el número de personas que se unen aumenta cada día. 
 
El miércoles día 9 los opositores presionan en frente del Parlamento y el edificio del Gobierno. Unos días antes Mubarak declara que iba a renunciar porque estaba cansado pero no que podía hacerlo porque tenía miedo al caos que se iba a producir después de su retirada.