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Baréin: la monarquía suní en el alero

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Baréin: la monarquía suní en el alero

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Son chiíes y demográficamente, mayoritarios en Baréin, pero se consideran discriminados por la dinastía reinante de los Al Khalifa, que pertenecen a la minoría suní.

Los chiíes de Baréin acusan al gobierno de intentar cambiar la demografía del país, facilitando el acceso a la nacionalidad a los suníes extranjeros.

Además de exigir que deje de hacerlo, la oposición chií pide también una nueva Constitución, la liberación de todos los presos políticos, una investigación sobre las denuncias de torturas, libertad de expresión y un sistema judicial independiente.

Esas reivindicaciones son el resultado del fracaso de las reformas políticas lanzadas por el jeque Hamad Al Khalifa hace una década para intentar acallar las tensiones con los chiíes.

En octubre de 2010, las elecciones parlamentarias dieron al partido chií Wefaq todos los escaños atribuidos a esta comunidad religiosa, pero los chiíes se quejan de que no ha habido avances:

Abdallah Eid es chií:

“Hasta ahora, no ha habido nada sustancial para el pueblo, sólo pequeños logros. Después de ocho años, hemos conseguido muy poco. El Parlamento no puede tomar ninguna decisión, aunque seguimos apoyando el proceso”

Pero el sistema legislativo está blindado: la Cámara Alta designada por el jeque Khalifa puede bloquear las leyes del Parlamento.

La población de Baréin es de un millón trescientos mil habitantes, la mitad expatriados. El 50% tiene menos de 30 años.

El reino es sólo un modesto productor de gas y petróleo. Los ingresos que obtiene son insuficientes para subsanar el déficit público sin recaudar impuestos.

Situado en una isla justo al lado del gigante petrolero saudí y no muy lejos del Irán chií, Baréin es una pieza clave del sistema de seguridad estadounidense en el Golfo Pérsico.

Manama es la base de la Quinta Flota estadounidense, que sirve de escudo a Arabia Saudí, a sus instalaciones petroleras, y a las vías marítimas del Golfo necesarias para transportar el petróleo. Todo eso sin la presencia controvertida de tropas occidentales en suelo saudí.