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Gadafi, el ególatra dispuesto a morir matando

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Gadafi, el ególatra dispuesto a morir matando

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Delirios de psicópata, discurso demente, perro rabioso en acción…son algunos de los titulares que la prensa mundial ha dedicado al discurso que pronunció ayer Gadafi para anunciar al mundo que resistirá hasta el final.

“Los ataques contra la Constitución merecen la pena de muerte para todos quienes intenten por la fuerza, o por cualquier otro medio ilícito, cambiar la forma del gobierno. No he dado la orden de disparar contra la multitud, pero cuando la dé, la daré: no vamos a dejar nada en pié. Os arrepentireis, pero cuando lo hagais, ya no servirá de nada…quien tiene una casa de cristal no tira piedras contra las ventanas. ¿Quiénes sois? es hora de trabajar, es la hora de la invasión, es la hora de la victoria. No vamos a replegarnos, avanzamos, avanzamos, revolución, revolución”

Pero las palabras de Gadafi, que ha sido consecutivamente panarabista, socialista, anticomunista, prosoviético, islamista, terrorista y pacifista, ya no provocan sonrisas irónicas en la comunidad internacional: el “hermano guía” transmite sobre todo miedo.

Christian Mallard, de France 3:

“Yo creo que hay que tomarse en serio sus amenazas. Gadafi es imprevisible, incoherente. Un día, uno de sus embajadores me dijo, y cito textualmente: “¿Sabe?, Gadafi consume ciertos productos que hacen que sólo esté lúcido unas cuántas horas al día”. No olvidemos que es un déspota sanguinario que desde que llegó al poder hace 42 años siempre se ha impuesto por el miedo y la represión”

Muy lejos quedan las excentricidades que occidente pudo presenciar de cerca a partir de 2003, cuando Gadafi volvió a la escena internacional rodeado de amazonas, jaimas y camellos.

Ahora el tirano dice que morirá matando y ya ha empezado a hacerlo.

Para muchos psicólogos, la cambiante y compleja personalidad del coronel, hace presagiar lo peor.

Philip Jaffé, psicólogo:

“De lejos, puede parecer un tipo excéntrico, un poco payaso, pero cuando se examina con un poco más de atención, es evidente que se trata de un desequilibrado con rasgos de megalomanía, un enorme narcisismo y una paranoia que parece amplificarse con el transcurso de los años”

Gadafi tiene ahora 68 años y dos enemigos: su propio pueblo y la vejez. Contra ambos parece estar perdiendo la batalla.