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Susha, un oasis a las puertas del infierno libio

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Susha, un oasis a las puertas del infierno libio

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El campo de refugiados de Shusha está a tan solo seis kilómetros de Ras el Jedir, la frontera entre Túnez y Libia. Los exhaustos huéspedes encuentran un escenario que a muy poca distancia parece una quimera: los médicos realizan consultas, han llevado a cabo cuatro operaciones quirúrgicas e incluso una mujer ha dado a luz.

“El proceso tiene varias etapas. Primero cogemos a los refugiados en Ras el Jedir y los transportamos a los compamentos, donde son registrados. Se anota la llegada de todos ellos después de que pasen un examen médico. Es obligatorio para prevenir una posible epidemia”, explica el coronel Mohamed Essousi.

Pero los problemas también existen. Los egipcios están frustrados por el retraso en sus repatriaciones. Los ciudadanos de Bangladesh también quieren volver a su país.

“No necesitamos ayuda para la gente que llega. Necesitamos ayuda para hacer que la gente se vaya. Eso significa que necesitamos barcos y aviones”, afirma la ministra de Salud de Túnez.

En cualquier caso, la posibilidad de beber agua potable y alimentarse compensa cualquier contratiempo.

“Nuevos grupos llegan cada hora al campo de refugiados de Shusha, a seis kilómetros de Ras el Jedir. Los procedentes de Bangladesh serán alojados. En total hay más de 12.000. Las condiciones humanitarias están mejorando gracias a la ayuda del gobierno de Túnez y de las organizaciones internacionales.” concluye Jamel Ezzedini, enviado especial de Euronews.