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Atrapados por la fatalidad

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Atrapados por la fatalidad

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Los habitantes de las zonas próximas a la central nuclear de Fukushima viven con el corazón en un puño. euronews se ha puesto en contacto con Graham Chave, un traductor neozelandés que vive en la ciudad de Fukushima.

Graham Chave: “Una vez más se trata de un juego de espera en el que seguimos de cerca lo que ocurre en las plantas nucleares. Hemos escuchado las inquietantes historias sobre la evacuación de todo el personal de los reactores durante una hora o así. Posteriormente regresaron para seguir intentando apagar los fuegos y contener los escapes de radiación. También estamos pendientes de la dirección del viento. Afortunadamente, el fuerte viento que sopla en dirección oeste está arrastrando las partículas radiactivas hacia el mar”.

euronews: ¿Nieva y hace frío ahí?

Graham Chave: Aquí, está nevando. Hay unos 5 centímetros de nieve en el suelo, lo que es probablemente bueno. Mucha gente no quiere salir al exterior por el riesgo de radiación.

euronews: ¿La gente empieza a quedarse sin carburante para poder viajar y sin bienes de primera necesidad?

Graham Chave: “Si llegas a encontrar una gasolinera con algo de carburante, te toca hacer cola durante horas para conseguir unos 12 litros por vehículo. Para las calefacciones, mucha gente está utilizando queroseno y lo adquieren en recipientes de plástico de 18 litros. En algunos sitios sólo venden 10 litros por persona. Con este frío, es complicado”.

euronews: Si se produce una fusión en Fukushima ¿qué váis a hacer?

Graham Chave: “Cogeremos el coche e iremos directamente hacia el oeste a casa de familiares que viven de camino hacia la otra costa. No tenemos carburante suficiente para ir más lejos. Nuestras opciones son de nuevo limitadas porque para ir hacia el norte hay que atravesar la complicada área de Sendai. Si nos dirigimos hacia el sur, dependiendo del viento podemos estar tan expuestos a la radiación como aquí. La autopista para salir de aquí está cerrada al tráfico, excepto para los servicios de emergencia. La carretera nacional está atascada. El tráfico es muy denso y una vez en la carretera es imposible repostar. No sé qué va a pasar”.